Pasaba abril
No podía estar en todas partes, pero sí en algunas y al mismo
tiempo.
Con su música, por ejemplo, él podía hacer vibrar las ramas
de los árboles
en donde ella, en algún lugar del sur, se mecía en una
hamaca. En tanto
los mensajes instantáneos cumplían con su deber; a través de
la distancia
otras sinfonías se hilaban. Así, cada vez que ella llegaba a
un sitio con buena
señal, podía conocer su ubicación real... y tras cada luna
llena, dejaba sus
huellas suspendidas de tal manera que él podía continuar
sobre ese hilo
irrompible, a pesar de cualquier pesar.
soficlevit
soficlevit
06 de abril, 2015
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento