Ya es la hora de bailar con la luz
Nos vendieron la película equivocada, una historia lineal, romántica, final feliz, triunfos después de la carrera, vida estable, auto, casa, comodidad, sonrisas, hijos, esposo... los adjetivos que quieras... todo en orden, todo estable, sin caos... sin pobreza, sin daños... sin dudas. Misterios simples. Pero no. Esa película no era para todas nosotras, me disculpo si le estorbo la visión en la pantalla a los detrás pero me salgo de la sala. Las palomitas están super caras, y junto a mí no hay nadie. Estoy viendo sola la película de mi vida y en la sala equivocada. Me saldré al aire libre, a la noche libre. Me sentaré quizá, o me pondré a bailar, porque las estrellas son suspiros que danzan, porque el amor está en el aire. Y las pupilas cristalinas un día llegan, pero antes yo debo de abrir la puerta, y lavarme la cara, la mirada y el corazón en el agua. Quizá me desnude. Quizá primero me acaricie a mí misma. Quizá primero conoceré el secreto de mi propia sangre. Quizá al entrar...