Færslur

Sýnir færslur frá nóvember, 2014

Noviembre 2011

"Yo había saltado desde el borde del acantilado y justo cuando estaba a punto de dar contra el fondo, ocurrió un hecho extraordinario: me enteré de que había gente que me quería. Que le quieran a uno de ese modo lo cambia todo. No disminuye el terror de la caída, pero te da una nueva perspectiva de lo que significa ese terror. Yo había saltado desde el borde y entonces, en el último instante, algo me cogió en el aire. Ese algo es lo que defino como amor. Es la única cosa que puede detener la caída de un hombre, la única cosa lo bastante poderosa como para invalidar las leyes de gravedad". Paul Auster. El palacio de la Luna. ¿En dónde consigo listones para atar un amor... como un globo en la mano de un niño, que si se disparara al cielo, pudiera llevarme también... Y en dónde puedo guardar los listones que no terminan de desatar despedidas y camino bifurcados? ...hoy el aire huele a mar. La poesía como los días, silente y lluviosa. Así se crea a ella misma. Sin soled...

Cuento para navegantes de mares profundos

La piel del agua y un navegante extraviado Ella enviaba esporádicos mensajes. Le hacía saber que a donde iba estaba bien. Él los leía, pero pocas veces respondía, así que cuando lo hacía generaba en ella la luz de su día. A pesar de esto, los días para ella contenían grandes cantidades de sol y azules cielos intensos, sin nubes de por medio, o con las suficientes para anunciar corrientes de aire del norte. Pero jamás en esa época generaban lluvias o cielos totalmente nublados. Por esta precisa circunstancia, ella viajaba siempre hacia el sur. El planeta era un territorio enorme para los navegantes y exploradores. Digamos que ella era humilde en sus búsquedas. Rara vez salía de su territorio delimitado por un país. Por el país en que nació. Él, por su parte, era otra clase de navegante, pero navegante a fin de cuentas. Él navegaba la música de las olas desde la orquesta sinfónica que dirigía. Él manipulaba su propia barca en ondas cortas que llevaba del primer violín, o de...

La piel del agua y un navegante extraviado

Mynd
"Quiero aprender de ti esta valentía para ir por el mundo sin ninguna garantía de nada" . (Palabras de un hombre escribiendo música para orquesta sinfónica).

Camino de luz y otros poemas de Amina Saïd

Mynd
La novia del mar, Campeche, Camp. Y la novia del viento. Dormí en un lecho de rocas durante tres siglos ví cosas que los hombres olvidaron medí la distancia que separa el cielo de la tierra leí las líneas de la mano pronuncié los oráculos una voz que no era la mía habló por mi boca desaparecí en una ciudad a su vez desaparecida unos jinetes armados invadieron nuestras llanuras permanecimos a la espera de otros bárbaros el mar se retiró de las puertas de mi ciudad me gané el favor de los ríos de la tierra adorné el día con el tatuaje de mis sueños mi rostro vio mi otro rostro no oí la voz que me llamaba la mano que me buscaba no me encontró nací varias veces de cada estrella morí otras tantas con el sol de los días muy pronto me embarqué hacia ninguna parte pedí una habitación en la patria de los otros no había hecho nada antes de nuestro adiós viví en el poniente en el levante y en el espacio del viento era esa extranjera que acompañaba a la noche dos veces...