De hogares y hogueras... de cordilleras y corazones
Con esas cuatro palabras se describe una búsqueda. Hace unos días volví de la montaña. Dentro de la sierra madre oriental, las cordilleras entre Veracruz y Oaxaca... Y entendí que las palabras tienen su peso contenido en luz. Y que la oración se respira, y que María abraza en el aire. Y que todas las religiones son cultura y que la fe, mi fe, es mi ceiba que toca el cielo. Soy un árbol que crece hacia arriba y hacia las profundidades... luz y oscuridad pero que todo nutre. Todo va a estar bien, o quizá mejor.