Færslur

Sýnir færslur í flokknum Relato de cómo ella se convirtió en navegate

En lugar muy lejano cuyo nombre hay que recordar

Mynd
Isla Arena Que no es isla sino un brazo de mar, ¿o de tierra sobre el mar? Miren, no soy bióloga, ni geógrafa. No pretende ser una disculpa, sólo soy navegante.  La gente en cualquier parte de este Estado del Golfo de México me cuestiona siempre, ¿Y por qué Campeche?, ¿Por qué elegir para establecerte un lugar escondido, una tierra que parece a la sombra de la que le sigue al norte. Pero es que esto es Campeche, un tesoro escondido. Una tierra con olas de mar. Con vientos que a veces parecen no llegar, con el sol más incandescente que pueda uno imaginar. Con pulpos que escapan de las trampas de la pesca furtiva en temporada de veda. Un mar inmenso, uno de los mares más ricos en producción natural. Se tiene el 20% de la producción no depredada a nivel mundial del pepino de mar. Y cuenta con gente, pescadores en este caso, que intentan no sucumbir antes las políticas de exterminio de esta especie, y con ella, de todas las que son beneficiadas por la biomasa que ge...

Sugerencias para una escritora que comienza a trabajar en luna menguante

Estoy comenzando una nueva novela La creación lleva su tiempo, es la parte que más se disfruta. En tanto escribo, viajo, trabajo para una organización que navega horizontes y cada uno de ellos nos acerca a nuevas realidades, sociales, políticas, históricas, culturales, nos acerca a la gente, hace unas semanas en un pueblito maya trabajábamos las fibras vegetales, conocíamos sus tejidos y sus técnicas ancestrales, buscábamos las formas de conseguir nuevos mercados, comercio justo, y a lo que nos enfrentamos es que el primer tejido es el de las fibras humanas. A veces, como muchos de los que usamos las redes para aprender o distraernos o comunicar lo que consideramos importante, pensaba, es muy difícil, son múltiples realidades, me siento astillada de fragmentos de tanta realidad, ejemplos aquí sobran... y pienso, por qué no volver a la vida segura, al trabajo asalariado, a puntos para una casa un día, a un transporte seguro y no ser confundida con migrantes y en verdad quererme ir con e...

"Porque de el fondo del río he sacado mi mano y la he puesto a cantar"

Mynd
En esta segunda expedición por el río Usumacinta, me tocó navegar de diferentes maneras, según lo requería la misma exploración. Así que un día llegué a una población de Tabasco llamada Emiliano Zapata y mi descubrimiento fue una biblioteca muy bien organizada y atendida por la tarde con los chicos de la Primaria del Programa “Escuelas Completas”. Ahí descubrí entre las “Horas de junio” del poeta tabasqueño Carlos Pellicer, este poema “Canto al Usumacinta”, dedicado al pintor Dr. Atl. He tomado fotos de diferentes expedicionarios así que quiero agradecer principalmente a Karla Tammekand, Alexa Thomson, Mark Aquilina y Stephen Hurrel.  También agrego una animación hecha por Imaginantes sobre este poema, titulada "¿Con qué sueñan los jaguares?" CANTO DEL USUMACINTA De aquel hondo tumulto de rocas primitivas, abriéndose paso entre sombras incendiadas, arrancándose harapos de los gritos de nadie, huyendo de los altos desórdenes de abajo, con el cuchil...

Poesía de navegantes

Dejamos atrás los puentes y los ríos para conocernos sin remos... para abrazar la caricia del viento que busca otro tipo de navegantes. Así casi me deporta migración así salimos perdidos de ninguna parte a otra parte partiendo el tiempo en partes. Para reescribir otros diarios de viaje. Para robarle a los mapas sonrisas de otras geografías. Para mirar ayer la luna que era otra barca pequeñita sobre el Usumacinta. Tan bonita esa barquita. La que en unos días de noche volverá a embarcarnos a todos ahora rumbo al mar. .-Poesíadenavegantes de  The Clipperton Project

Antes solía "partir con el destino en partes"

Con el tiempo una aprende más sobre las leyes del movimiento, las de la gravedad; acerca de los principios de superposición de la materia... una aprende de las leyes de causa y efecto. Una aprende a estar. E incluso a no estar al mismo tiempo. Con el tiempo una aprende a desprenderse. Una cuenta historias que cuentan todo, que alguien en algún lugar escucha. Una teje mantas que guarda con la sabiduría de los hilos que ya están unidos para acobijar alguna otra historia, algún otra noche que no esta. En esta noche una emprende viajes hacia el sur. Una prende las estrellas con un candil para universos paralelos. Para islas aisladas. Para solitarios dentro de libros de comodines solitarios. Para sortes que aún no hemos escrito y ya están aquí. Una escribe, envía cartas. Planifica Prepara motivaciones para seguir navegando. Uno verifica las coordenadas y el compás, el norte, mapas y kilómetros. En noches de luna menguante ya los sueños son los únicos que se q...

Postales poéticas Al mar y al amor

Mynd
Diciembre nos llevó de vuelta al mar y al amor. Esta vez no llegué sola a la isla, sino acompañada de la diseñadora gráfica Mar, quien se convirtió este año en la directora creativa de la marca Kamishibai Ateliers. Recuerdo bien que la idea original nació en abril del 2013 en el D.F... crear una marca de talleres de arte, poesía y danza y al mismo tiempo una serie de "productos que inspiran". Rescatar el arte de contar historias y de acercarnos al fuego y a la piel de las palabras. Volver al origen, a sentarnos a contar historias, a escribirlas, a descubrir nuestro reflejo a través de ellas sobre el papel. Inicié con postales poéticas seleccionando poesía de autores de todas partes, y añadiendo algunas mías. Después, gracias a Mar, se le dio forma, surgió el logo, el orden, las ideas claras. Hicimos taller de verano para niños, visitamos DF dimos un taller express, en Orizaba, en Córdoba, Veracruz. Conocer a las personas a través de los talleres es sentarte c...

Cuento para navegantes de mares profundos

La piel del agua y un navegante extraviado Ella enviaba esporádicos mensajes. Le hacía saber que a donde iba estaba bien. Él los leía, pero pocas veces respondía, así que cuando lo hacía generaba en ella la luz de su día. A pesar de esto, los días para ella contenían grandes cantidades de sol y azules cielos intensos, sin nubes de por medio, o con las suficientes para anunciar corrientes de aire del norte. Pero jamás en esa época generaban lluvias o cielos totalmente nublados. Por esta precisa circunstancia, ella viajaba siempre hacia el sur. El planeta era un territorio enorme para los navegantes y exploradores. Digamos que ella era humilde en sus búsquedas. Rara vez salía de su territorio delimitado por un país. Por el país en que nació. Él, por su parte, era otra clase de navegante, pero navegante a fin de cuentas. Él navegaba la música de las olas desde la orquesta sinfónica que dirigía. Él manipulaba su propia barca en ondas cortas que llevaba del primer violín, o de...

La piel del agua y un navegante extraviado

Mynd
"Quiero aprender de ti esta valentía para ir por el mundo sin ninguna garantía de nada" . (Palabras de un hombre escribiendo música para orquesta sinfónica).

Camino de luz y otros poemas de Amina Saïd

Mynd
La novia del mar, Campeche, Camp. Y la novia del viento. Dormí en un lecho de rocas durante tres siglos ví cosas que los hombres olvidaron medí la distancia que separa el cielo de la tierra leí las líneas de la mano pronuncié los oráculos una voz que no era la mía habló por mi boca desaparecí en una ciudad a su vez desaparecida unos jinetes armados invadieron nuestras llanuras permanecimos a la espera de otros bárbaros el mar se retiró de las puertas de mi ciudad me gané el favor de los ríos de la tierra adorné el día con el tatuaje de mis sueños mi rostro vio mi otro rostro no oí la voz que me llamaba la mano que me buscaba no me encontró nací varias veces de cada estrella morí otras tantas con el sol de los días muy pronto me embarqué hacia ninguna parte pedí una habitación en la patria de los otros no había hecho nada antes de nuestro adiós viví en el poniente en el levante y en el espacio del viento era esa extranjera que acompañaba a la noche dos veces...

Horizontal/Vertical

Mynd
Si el horizonte supiera lo que mis ojos ven en él. Si él supiera y se probara así mismo, elevaría sus orillas... esas en que se desvanece de lejanía... Necesitaré de mis tintes de mares azules de noches de cielos estrellados en la punta de las escolleras donde en el mar dormí... Noches penetradas de luces que goteaban desde el espacio y caían sobre mis pupilas para llenarlas de todos aquellos universos. En que desde arriba miraba de niña el estanque... suspendida entre fractales cielos abiertos. Elevaré yo misma la orilla que habito de horizontes. Volveré un espacio vertical esta distancia hasta desaparecerla. En los sueños, vuelvo a la noche. Mi luna me habita de noche. Ella me explora. Me levanta. Me eleva. Me sacude como niña al pie del estanque me hace danzar sobre la piel de agua. Pensar en el horizonte. Bailar sobre el horizonte. Mientras me muevo. Mientras me mueve. En tanto que me convierte en causa y en efecto y es espiral me acomoda de a...