En memoria de Gerardo Arana V
Apenas te conocí hoy y resulta que abril te llevó consigo. Esto es extraño. Cuántas letras se quedan en suspenso. Te leí y sentí que tomabas mi mano y mostrabas el Wirikuta que conociste, tu propio viaje, tu propia muerte aquella que se vive con ojos semi-abiertos y que no es más que una simple visita, una pastilla de la realidad del único futuro que no es incierto. El futuro más cierto de todos se vive en el desierto. Y bien, yo soy otro tipo de viajero yo cargo con gafas, sombrero y rosario. Sin palabras fuertes, sin odios ni traumas. Pero también toda esta literatura que se me derrama de la cabeza a los pies es mi propio "problema de la imaginación" como la llamaste tú. Un mundo de niños que salieron temprano y no volvieron. Una isla y una niña que regresó para traer al Pegaso a una tienda en el mar, cerquita suyo. Hoy quiero dedicarte esto que bien no sé qué sea pero es, y es para tí. Gerardo . Sofía, 28dejunio,2012