Kry... sembrar y crecer
No es precisamente miedo de tocar la tierra, de meter las manos en su humedad y sumergirme hasta los codos para sentir de qué está hecha y si ya está preparada para recibir las semillas que quiero sembrar. No es miedo, es precaución. Sé que cuando funda mi piel en su piel sólo pensaré en ella. Y tengo tanto que escribir. Una tesis que preparar para conseguir una beca, para poder ir a tocar el desierto y vivir con quienes saben enseñar en silencio. Si entro en la tierra y me pongo a sembrar ahora mismo, de mis pies surgirán raíces, y cuando llegue la hora de marcharme me habré olvidado de las razones para irme. Es por eso que en el lugar que toco a pesar de quitarme los zapatos lo habito sin el corazón descalzo. El día que logre descalzarme el corazón no me iré nunca más de mí. Ese día la tierra y yo nos fundiremos en un eterno y celeste abrazo. Las fotos son del Taller de Huerto Medicinal impartido por Holger y Marina Hieromini de Tierra Amor...