Færslur

Sýnir færslur í flokknum poesíaposeía
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Pueden privarme del canto de los pájaros despojarme de la luz y de mi despreocupado reír, impedirle a mis manos tocar a quienes amo, arrancarme la tierra bajo mis pies romper mi cuerpo en dolorosos fragmentos, convertir los árboles en muros, pero no pueden impedirme cavar un túnel en mi corazón que conduzca fuera de aquí. Agneta Falk- Suecia Traducción: Hans Leopold Davi

Mikeas y la palabra que florece

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Toma estas dos palabras. Una es semilla, alimento; la otra es recipiente, la que fecunda. Tienes esas dos palabras en las palmas de tus manos. No lo olvides. Ahora abre los ojos y mira la montaña bajo tus pies. La montaña de tu propia infancia. El verde que te habló a ti en un inicio. El verde árbol, verde viento, verde cielo de tus tiempos iniciales. Sobre ti, azul, bajo tus pies, negro. De frente, amarillo, en tus espaldas, rojo. Y tú en el centro. Con las dos palabras en tus manos. "Mojk" es "Maíz"... "Mokaya" es "hombre de maíz". Mojk'jäyä  es "Mujer", "complemento". Y ésta es la palabra fecundadora en la lengua zoque. De esas palabras, en lo alto de una gran montaña con nubes palabras de agua nació una niña. Esa niña recibió el nombre de Mikeas y Mikeas al abrir sus manos, exclamó Con una mano brindo mi ternura con la otra recibo el calor del sol. La pequeña niña los lograba escuchar... las voces hab...

Hola, mi nombre es Sofi, y ya llegó la hora de leer poesía

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Para quienes aún no me conocen... mi nombre es Sofi. Tengo más edad de la que aparento y tal vez mi edad no se va a corresponder nunca con el camino y las huellas y los ecos. En fin. Escribo. Escribo porque es la mejor forma de reajustar la realidad, y aunque he aprendido que podemos escribir los capítulos como queramos, la vida en el papel respira mejor.  Hace unos años escribí una novela que relata la historia de algunas cosmovisiones ancestrales de los pueblos de Mesoamérica. He vivido en comunidades del norte y del sur, con los raramuris, los mayas, los tzotziles. Y dejé de leer un poco más para poder vivir, para poder escuchar, y danzar el fuego en sus montañas, en sus selvas. Después emigré a una isla secreta donde aprendí los ciclos de la luna, a sembrar, a navegar. A creer y a crear. Ahí inició mi selección de poesía y poetas. Ahí comprendí que la poesía es canto y alabanza, es plegaria y es memoria de los días. También he vivido en otras latitudes. En ...

Atrapasueños!

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Duermes en mis sueños. Reposas entre los hilos de mi memoria. En duermevela meces mis palabras en silencio. Tu origen luminoso sostiene como el viento esta red irrompible. Somos el más profundo y vigoroso deseo. Entre las plumas colgaré cada uno de nuestros besos. Con ellos sostendré la belleza de un círculo infinito.

Lo que es ya antes fue y lo que será ya es...

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 Café para beber poesía... Pashminas de buena mar y vientos favorables... Atrapasueños... Postales poéticas "al mar y al amor" Y todo, todo, todo, hecho con el corazón...

Poemas de Kathleen Raine

Retomado desde Grandes Poetas Famosos De mujer a amante Soy fuego Aquietado en agua, Una ola Que se alza del abismo. En mis venas La marea regida por la Luna se levanta En un árbol de flores Esparcidas en espuma del mar. Soy aire Atrapado en una red, El pájaro profético Que canta en un cielo reflejado. Soy un sueño antes de la nada, Soy una corona de estrellas, Soy el modo de morir. El momento Para escribir todo lo que contengo en este momento Tendría que verter el desierto a través de un reloj de arena, El mar a través de un reloj de agua, Grano a grano y gota a gota De los mares y arenales sin huellas, inconmensurables, mudables. Porque los días y las noches de la tierra están rompiendo sobre mí, Las mareas y arenas están corriendo a través de mí, Y sólo dos manos y un corazón tengo para sostener El desierto y el mar. De todo ello, ¿qué puedo contener? Se me escapa y elude, Las olas me arrojan a lo lejos, El desierto se desliza bajo mis pies. Entonces el cielo me habló Entonce...

Descubriendo al poeta danés Michael Strunge (1958-1986)

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Sagrada, sagradamente Nuestra divinidad es el amor Ahora y siempre, encerrado en nosotros. El rito es juego de cuerpos Bajo la suave frazada de la noche o simplemente la tranquilidad de las miradas en la mesa cuando tú dibujas y yo escribo o el acuerdo en comprar una botella de vino a bajo precio. Somos paganos a veces me transformo en un ángel exigente Y tú dejas que se agite tu diablo interior. Nuestra divinidad es el amor... Sagrada, sagradamente nos bañamos juntos Y nos turnamos el agua caliente, Y sólo con señales, libres de palabras nos turnamos el cigarrillo Sagrada, sagradamente esperamos el bus y damos una vuelta bajo tierra en la noche con tres grados de frío Y cuando dormimos pegados cubiertos sólo con la oscuridad y nuestros cuerpos tibios. Sagrada, sagradamente viajamos en bus y te sientas con tu cabeza apoyada en mi hombro y casi en sueños hablas sobre mañana o cuando yo despierto y me quedo un ahora para sólo mirarte y tu ...

Poema LVII

No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando . Dulce María Loynaz     (de la selección de agosto de Noctambulario.blogspot.com)

De la selección mensual de Noctambulario.blogspot.com

Monólogo en tercera persona No cambiaría tu recuerdo por tu presencia. Pídele al otro que vuelva: al desconocido que arde para siempre bajo el sol de La Habana. Pídele que baile desnudo como un tonto que persiga rabioso tu alegría que tome el autobús y en medio de la gente te diga que está a punto de bajarse porque eres una puta inaguantable. Pídele a esa isla a la que nadie te invitó: la cerradura inmóvil donde solo pueden verse los amantes. Pídele una croqueta unos zapatos de vieja el largo camino de la entrega y la canción que persigue incansable la distancia entre el Malecón y el mundo. Pídele lo que ya has perdido. Pídele un padre para tus hijas el gesto único que se anticipa al deseo y los años que se esfuman con el cuerpo mutilado del olvido. María Montero Zeledón      Hay días Hay días en que creemos que toda la basura del mundo nos cae encima. Luego al salir al balcón vemos a los niños corriendo por el muelle mientras cantan. ...

¿Acaso pensé en mis padres?

Radio de onda corta A oscuras mi padre sintonizaba la radio: una pelea de box en japonés, la crónica de un atentado en italiano o la caída de un avión en ruso. Aunque los periódicos al día siguiente desmintieran sus versiones, él se entendía con la frecuencia y la estática. Fiel receptor de hechos incomprendidos a lo largo del cuadrante, insomne en las ondas de alguna estación. Mientras, junto a él, mi madre soñaba encontrar un interlocutor. Enzia Verduchi

Yo, de noche, no extraño ningún cuerpo; ni siquiera el mío, Elías:

Nocturno Cada mañana, al despertar, resucitamos; porque al dormir morimos unas horas en que, libres del cuerpo, recobramos la vida espiritual que antes tuvimos cuando aún no habitábamos la carne que ahora nos define y nos limita, y éramos, sin ser, misterio puro en el ritmo total del Universo. Porque al dormir morimos sin saberlo; nos vamos al espacio en ágil vuelo sin perder la unidad que nos integra, y somos como somos: idénticos, sin cambio, extensos y desnudos como el azul en el temblor del aire. No extrañamos el cuerpo; no sufrimos la ausencia de la piel que nos cobija; somos como antes de nacer: etéreos, vivos en plenitud de firmamento y penetrantes como luz en sombras. Y nadie, cuando duerme, acaso piense que yace en los dominios de la muerte: porque el cansancio, apenas agonía, nos borra la razón, desciende con ternura nuestros párpados, apaga nuestros ojos, anestesia la carne y nos separa de ella para dejarnos vivos en el sueño. Y esta costumbre de morir a diario, sin do...