Færslur

Sýnir færslur frá nóvember, 2011

El árbol de las certezas

Olvidaba que cumplir años era dar el siguiente paso a las puertas del invierno. Al frío que hela por dentro que quema los labios que humedece la fe y deshoja el árbol de las certezas... ése que en primavera tan bonito se veía.

Sin miedo

saltas. Sin quebrarte. te elevas. Sin evadirte. te marchas. Sin contarlo. te sumerges. Sin sentirlo. añoras. Sin pensarlo. te reinventas. Sin miedo. Te alejas te vas olvidando te deshojas.

Era dulce

la sonrisa el viento del mar. Era dulce La bici lista para correr al final. Era dulce caminar juntos por las orillas de nuestros labios oídos, párpados brincar los espigones y sortear los charcos en las mañanas de lluvia. Era dulce el sonido de la cafetera al despertar. El aroma del día que levantaba los sueños que sacudía Era dulce sentarnos en la barra mirar la isla dentro y fuera en el pan, la mantequilla las frutas convertidas en mermelada. Era una dulce vida esa la que ni tú ni yo inventamos... Era dulce esa vida un verano cuando una historia nos tejió un encuentro. Al final de un mar, en la punta de un faro a la orilla de otra realidad.

hablar con el silencio

La vi venir a lo lejos y lo que siempre fue camino se convirtió en túnel. La gente en segundos desapareció del cuadro el ruido de los autos en pleno centro de la ciudad de la pequeñita ciudad que llenamos como rompecabezas de recuerdos que juntos armamos desde invierno hasta primavera de sueños, regresos, despedidas de cartas y bienvenidas. Lo nuestro fue un libro que se lee de a poco, un libro de lluvia, pienso hoy. Te cruzaste la avenida, bajabas, yo subía. Tú cruzaste vestida de blanco y en cuanto sentiste mi presencia la dignidad se llevó tus ojos a otra parte. Yo me detengo... siempre fui el que volteaba a tu espalda a buscarle vuelta a lo que era un camino de una sola dirección. En el túnel las palabras te extraño, regresa... no existen. Sólo lluvia que se escurre. Tiempos que nunca se volverán a encontrar de frente.

-sin título-

Niña de piel de agua ojos de piedra voz de caida de acantilado respiración de profundidades marinas niña de pies descalzos huellas lejanas fugas geográficas mirada de antorcha olímpica ¿Qué haremos juntas mañana cuando el reloj marque una vez más la hora inevitable de partir? "con el destino en partes" ¿a dónde me llevarás esta vez? Niña que no se cansa de perderse y reencontrarse De ser esperada añorada y amada... ¿Cuándo me llevarás a un lugar donde no haya esperas donde la patria sólo sea llegada?

16 de noviembre

Olvidaste tu perfume. Se ha quedado aquí a mi lado, en la mesa del café. Todo lo demás desapareció. Incluido el eco de la conversación. Por ahora solo hay en el paladar una sensación, de algo que falto decir, o hacer. Lo demás no lo conté... Aquí aparece sin ti. El aroma de un frágil silencio. De una distancia que nunca ha dejado de exisitir. Pero esta noche tu aroma tiene una certeza que sólo sin ti estoy logrando entender.
hoy sólo diré que
La poesía como los días, silente y lluviosa. Así se crea a ella misma. Sin soledad no sería más que prosa. Un cuento de sol, una novela de arena... un relato infinito. La poesía como los días, en cambio, es como un parpadeo. Un destello que se lee entre líneas.
Yo soy de noviembre, y noviembre siempre ha sido mío... me ha dado despedidas, y 27 días para nacer de nuevo.