Primero caen como lluvia las palabras. Al escribirlas se convierte en piedras. Pienso mar y te acercas como barca, Tu nombre suena a memoria, a la palabra amigo y al movimiento de una fragata. Tu voz sonaba a promesa y a principio, a amor y a marea. Hoy es eco la clave el barco encalló en la isla de junto y yo que ya parto sin mis huellas. Si fuéramos una historia inventada seríamos personajes más simples tal vez más valientes o quizá menos mentirosos. En esta historia real las cartas nunca llegan las palomas tienen sus plumas vacías. Nuestra historia es más bien de nieve es más como mi nombre blanca, velada... de bruma. de sales...soledades... indefinidas.