Færslur

Sýnir færslur í flokknum poética del espacio

La música de los árboles a través del tiempo (cuento inédito)

El antiguo reloj en el andén marcaba las 3:00 am. Sus ojos adormilados parpadearon, el tren había llegado a su destino. Una espesa neblina empañaba el brillo ámbar de las farolas y cubría por completo el cielo de una olvidada noche de luna llena. La gente del pueblo dormía entre densas cobijas de nubes. Sólo las chicharras mantenían junto a los grillos un ritmo de vida entre las sombras. Se llevó los puños a los ojos, respiró profundo y reconoció el suave silencio de calles angostas, desiertas y húmedas, salidas de un cuento imaginario, tal como salió él.                 Apenas otoño. El mundo era un vitral ocre que traspasaba una luz sepia, añeja; con respirar aquella luz ya estabas de nuevo en los años treinta. Al atardecer, incluso al anochecer -a esas horas en donde los fantasmas adquieren cuerpo y se bañan de una luminosidad azul índigo-, así apareció ella ante sus ojos. El perfume que la envolví...

Quiero que te quedes aquí

Mynd
Sí. Tengo dos meses redactando una carta de motivos para unas posibilidades de trabajo en China. Jamás pensé en China, en mi lista de deseos jamás pensé en dar clases de español a cambio de clases de mandarín en una escuela de China y cayó aquí sobre este escritorio. Y les gustó mi C.V, y entonces me pidieron la "cover letter", mis motivos bien expuestos... Claro que los tengo, motivos jamás me han faltado para tomar la mochila y moverme una y otra y otra vez. Pero esta vez no lo hice. Me di cuenta que es la primera vez en una década que no quiero ir a ningún lado permanentemente. que todo lo que quiero lo tengo aquí. Está la finca, el café, la familia... los sueños en mi almohada, el trabajo diario, este escritorio lleno siempre de cartas y de motivos. Pero... es final de un año más. Del año largo pero sin enfermedades. Del año sin mis amigos más entrañables del sur, y del sur; un año sin menos mar pero rodeada de montañas. Y ahora pienso, si escribimos cart...

Poética del espacio

Para A.C I Necesitaba clases de construcción de lenguajes como puentes que atravesaran jardines y estanques. Necesitaba aprender a habitar, más allá de una página en blanco, abrir las persianas y entrar al siguiente capítulo. Necesitaban leer la historia hasta el final. Para después poderla escribir por el inicio. Con nuevos techos y otra clase de umbrales, menos concreto, quizá un poco más de urdimbres y enredaderas que permitieran al sol quedarse a reposar las tardes, dormir como hoguera y dar calor, cualquier época del año. II Deberíamos habitarnos de otra manera. Una en la cual el viento nos diera por la espalda, y nos empujara siempre a dar un paso al frente. Y después otro más. Y los caminos, aunque fueran laberintos de grava, prolongaciones infinitas de arena o brezos salvajes y escondidos, pudiésemos andarlos descalzos. Deberíamos habitarnos quizá, con menos palabras, menos fórmulas, menos espejos. Sin perfumes, ni decoraciones Tal vez, quizá,...