Færslur

Sýnir færslur í flokknum lluvia de septiembre

Horizontal/Vertical

Mynd
Si el horizonte supiera lo que mis ojos ven en él. Si él supiera y se probara así mismo, elevaría sus orillas... esas en que se desvanece de lejanía... Necesitaré de mis tintes de mares azules de noches de cielos estrellados en la punta de las escolleras donde en el mar dormí... Noches penetradas de luces que goteaban desde el espacio y caían sobre mis pupilas para llenarlas de todos aquellos universos. En que desde arriba miraba de niña el estanque... suspendida entre fractales cielos abiertos. Elevaré yo misma la orilla que habito de horizontes. Volveré un espacio vertical esta distancia hasta desaparecerla. En los sueños, vuelvo a la noche. Mi luna me habita de noche. Ella me explora. Me levanta. Me eleva. Me sacude como niña al pie del estanque me hace danzar sobre la piel de agua. Pensar en el horizonte. Bailar sobre el horizonte. Mientras me muevo. Mientras me mueve. En tanto que me convierte en causa y en efecto y es espiral me acomoda de a...

Si quieres cambiar el mundo

Si quieres cambiar el mundo ama a un hombre; realmente ámalo.  Ama al hombre cuya alma llame a la tuya con claridad, al hombre que te ve; al que tiene suficiente coraje como para tener miedo. Acepta su mano y guíala suavemente hacia el fondo de tu corazón donde él pueda sentir tu calidez y descansar y quemar su pesada carga en tu fuego. Míralo a los ojos encuentra a sus padres y abuelos y esas gue rras donde sus espíritus lucharon en tierras lejanas en tiempos remotos. Encuentra sus dolores y peleas y tormentos y culpas sin juicio y déjalo todo ir suéltalo, siente su carga ancestral, lo que busca es un refugio seguro en ti, déjalo derretirse en su firme mirada sabiendo que no necesitas espejar esa furia, porque tienes útero, una puerta profunda y dulce para lavar y renovar viejas heridas. Si quieres cambiar el mundo ama a un hombre; realmente ámalo. Siéntate delante de él en la plena majestuosidad de tu femineidad en el aliento de tu vulnerabilidad, en el juego de tu infantil inoce...

La bruma

Tengo que correr hacia donde estás tú. Fuera de ese espacio no hay infinito. Hay una espesa bruma que no tiene puertas ni ventanas. Escucho tu voz que me despierta abro los ojos ¿las doce del día? ¿septiembre? ¿2014? No. Apenas ayer era 2004 me despertaba temprano la misma lluvia de otoño que nos cae desde dentro hacia arriba que nos moja de las raíces al cielo. Y caminaba, como continuo caminando cada mañana. Con los zapatos mojados. Con el abrigo empapado. Con mi cabello cayendo a los lados como dardos. flechas. Arquera sin arco. Cazadora sin red. Mujer hoguera sin hogar. Esta mañana me despertó tu voz. Ya era tarde para librar la batalla contra los minutos heroicos ya mamá me esperaba en la cocina con el café acanelado y su tristeza que endulza. Ya me habitué a ella. Hoy que amanecí una década después. Mis zapatos mojados. Las cartas sin responder. La mañana de bruma. Siempre septiembre. Bruma. Neblina. Nostalgia de nada. Café co...

Sobre vacío

Todo lo que aprendí a través de Facebook En realidad será mejor titular la nota "sobre vacío"... Demasiada información. Demasiado de todo. Amigos que con el paso de los 4 años en facebook "recolecté"... personas qué sólo pasaron por mi vida una sola vez. ¿Qué es lo que uno añade a su cuenta cuando hace un amigo nuevo vía facebook? Pienso ante todo en la energía, en el recuerdo en guardar en la memoria aquello que esa persona nos hizo sentir a través de sus palabras, una sonrisa. Aquello que de ella aprendimos. Estuvo padre. Por ejemplo, la gente de Valle de Bravo con la que un fin de semana aprendí Huerto orgánico hace un par de años y no volví a ver en la vida real o la gente de San Cristóbal y las redes que se tejieron con esa palabra de "Altermundismo", de todos aquellos a los que nos causa conflicto la palabra "postmodernismo" pero que al final navega uno con las dos banderas y en realidad ¿de qué territorio somos? Los compañeros de Teo...

Postal titulada "vuelta en u"

Volví a un lugar del que nunca me he marchado. Un día que también regresé, años atrás, me preguntaste "´¿cómo puede volver alguien que no se ha ido?" Sigo en pie y en silencio, frente a ti, que tampoco te has marchado. Este indefinible amor nuestro nos convirtió en espectros. Y mi vida, por más que me empeñe en reinventarla, redimirla, reiniciarla, siempre termina partiendo de ti y volviendo a ese origen que eres en mí: un árbol. Un par de veces pinté mi amor por ti en la pared. La primera vez fuiste un árbol inmenso, verde, lleno de hojas, de aves y de nidos. Cuando nos fuimos de la casa te rogué que no lo borráramos. Era tan hermoso. Además pintarlo me hizo muy feliz. El siguiente árbol parecía haber crecido en otoño. Seco, frágil, cansado de ser árbol. Pero las flores amarillas de la cortina de la cocina esparcieron un poco de primavera y el nido no era ya un dibujo en la pared... éramos tú y yo aprendiendo a vivir un hogar. Después, con dolor... aprendí qu...