Færslur

Sýnir færslur í flokknum la vida mía  poesiaposeía

Trazos de papel sobre las aves

Mynd
El siguiente poema brota como un regalo a los niños que dedican sus días a ilustrar, pintar y crear otros mundos posibles en cualquier espacio disponible: papeles, cuadernos y cartones, maderas y muros, puertas y ventanas. Como parte de mi colaboración a los Semilleros Creativos del estado de Veracruz, van estas líneas para las semillas que han pintado de colores nuestros últimos meses a lo largo y ancho del estado y especialmente al equipo de Ilustración de Zongolica a quienes se les dio una encomienda muy especial: elaborar una serie de postales sobre los momentos que estamos viviendo. Agradecemos también la oportunidad a Diario El Mundo de poder vincular el trabajo creativo de niños y jóvenes de nuestras amadas montañas. Sofia Clevit Trazos de papel sobre las aves I El juego de las palabras traza líneas como caminos  sobre las montañas en donde los cielos se convierten en metáforas. II Las metáforas son aves inmensas una especie singular que al...

La ballena

Mynd
Las lágrimas de los tiempos inciertos, Es hora de zarpar, ¡Eso es bueno! Tu corazón se estira, se estira... El ritmo es cada vez más lento, Ahora respira lentamente, ¿No oyes que el viento del mar sopla menos? ¡Escuchen! ¿No oyes el grito de las ballenas? Vamos a bucear y nadar hacia ella! ¡Ahí están nuestras hermanas calmadas! Respira despacio, mujer, Sigue llorando, Y deja que tus lágrimas, el agua, fertilicen la sequía de la humanidad. "Llorona" Pleure femme, Les larmes des temps incertains, Il est temps de prendre le large, Lá c'est bien ! Ton cœur s'étire, s'étire.... Le battement se fait moins fort, Maintenant respire lentement, N'entend tu pas que le vent marin souffle moins fort ? Écoute ! N'entend tu pas le cri des baleines,? Plongeons et nageons vers elle ! Voilà nos sœurs apaiser! Respire lentement femme, Continue à pleurer, Et que tes larmes, arroses , fertilises La sécheresse de l'humanité. Gracias  Martin Willigsecker  por inte...

Y el sol amanece

Este frío que nos habita lleva otro nombre en su interior. El frío es un abrigo de lluvia humo, vapores y viento. Dentro de él habita la hoguera en la mañana en donde el sol amanece Por una noche tendrás su amor como el frío que pone en la punta de tu nariz el último suspiro. Los montes lejanos susurrarán la despedida tú caminarás en tu letargo volverás a tu isla sembrando tus auroras sin saber que el frío es un abrigo que también quema se expande y cubre de humo y de vapores los horizontes y el sol amanece. y él solo amanece. y ella solamanece. y el sol. SofiaClevit 20enero2018

Mis libros

Mynd
Entre el mar y la sal solo unos cuantos pasos me acercan a casa. Entre la mañana y la soledad solo el café me acerca a la vida.

La música de los árboles a través del tiempo (cuento inédito)

El antiguo reloj en el andén marcaba las 3:00 am. Sus ojos adormilados parpadearon, el tren había llegado a su destino. Una espesa neblina empañaba el brillo ámbar de las farolas y cubría por completo el cielo de una olvidada noche de luna llena. La gente del pueblo dormía entre densas cobijas de nubes. Sólo las chicharras mantenían junto a los grillos un ritmo de vida entre las sombras. Se llevó los puños a los ojos, respiró profundo y reconoció el suave silencio de calles angostas, desiertas y húmedas, salidas de un cuento imaginario, tal como salió él.                 Apenas otoño. El mundo era un vitral ocre que traspasaba una luz sepia, añeja; con respirar aquella luz ya estabas de nuevo en los años treinta. Al atardecer, incluso al anochecer -a esas horas en donde los fantasmas adquieren cuerpo y se bañan de una luminosidad azul índigo-, así apareció ella ante sus ojos. El perfume que la envolví...
Las buenas historias llevan su tiempo. Pertenecer a ellas es construirlas. Ser su semilla. La mano que siembra. El tiempo se lee en los libros, la biblioteca del universo. La cultura es cultivo, ¿cuál es tu tierra? ¿Qué música escuchas?, ¿Qué vientos danzas?,¿Qué flores limpian tu mirada? ¿En dónde está el último manantial que te quitó la sed?, ¿Y el último bosque en que te encontraste amando, sí, bajo las estrellas? ¿El último bosque aquí en la tierra? ¿A quién sigues?. ¿Por  qué sigues aquí de este lado de la pantalla?, ¿la realidad? No está ahí. Las buenas historias llevan su tiempo. Sus lluvias, sus tormentas. Sus vacíos. Después el viento... Sal al viento. Que sabe a mar. Amar. Sal al viento. 15 abril, 2018

02102018

Y mañana será 02.18.2018 y sabrás que los números se reflejan en todas partes. Y entenderás lo que ayer sigue moviéndose, cayéndose, temblando, naciendo en luna nueva... Y soltarás conceptos, definiciones, condicionamientos sociales, temores. Ropa vieja, suéters y botas rotas, tennis con agujeros. Y el mapa será una ruta que no es nueva, caminos que siempre han estado allí pero mañana los números te aclararán los tiempos de llegada, y los de partida.

Poema #24 (febrero)

Vivirás. Vas a vivir esta vida todas las vidas. Vas a sumergirte. No tendrás una historia y nada más. Tendrás una vida, y otra, y otra más. Estarás aquí y te irás. Volverás. Y te esperarán. Una mujer desatará tus alas. Escucharás su aleteo hasta escuchar -Tus alas están listas. Puedes volar. Hazlo ya. Tu vida será un viaje de ida y vuelta. Regresarás siempre por el abrazo. Por la palabra nunca antes dicha, por la palabra que cura, que libera, como un ramo de palomas al vuelo como una parvada de rosas frescas en una noche estrellada. Tu cuerpo se suspenderá en las escolleras amarás y te amarán una vez, y otra, y otra vez. Nunca nada será igual. El reloj de arena. Las olas y la espuma. La casa sobre el mar. El hombre de la orquesta. El jazzista que te amó antes de nacer. El sacerdote que vino desde Hungría, el que dejó la sotana para poder besarte en domingo. Te darán un faro en una isla. elegirás no quedarte. seguir. Vivirás en un monasteri...
¿Después de cuántos naufragios se puede uno contener dentro de un poema? ¿Cuánto más tiempo debe subir la marea para ser arrojados a la orilla sin nada ya que ofrecer que no sean nuestros brazos al rescate? ¿Cómo vuelve uno a tierra firme si es en ella donde la humanidad se hunde sin levantar las manos? ¿Por qué hacer maletas si la vida ya tiene el equipaje listo? ¿Para qué volver a las mismas historias de palabras gastadas cuando hay otras que no guardan ningún fin? justo así como el mar, que contiene toda la poesía en espuma dispersa en las orillas. .-Sofía cl.

Habitar la luz

Mynd
Encuentras el sitio en el que la luz crea un telar de sombras, y tú has llegado finalmente al jardín en Malinalco. Te encuentras el libro que teje tus huellas durante una primera, una segunda guerra, otro continente. Pero siempre la misma luz. Las cordilleras sagradas sangrantes, pero siempre la misma luz. El reloj marcando la misma hora desde el primer, el segundo siglo, otros tiempos. Y la luz lo sabe, primero, siempre es ella, la que sabe el infinito transcurrir del tiempo relatado no importa dónde estás aquí, y allí, con ellos con las líneas descritas en la carretera, en el puente del pueblo. En todas partes y ahí, habitando el libro.

Volkow, Kristeva & Clevit

El amor es como la música, me devuelve con las manos vacías, con el tiempo que se enciende de golpe fuera del paraíso. Conozco una isla, mis recuerdos, y una música futura, la promesa. Y voy hacia la muerte que no existe, que se llama horizonte en mi pecho. Siempre la eternidad a destiempo. .-VerónicaVolkow Estaba sola, contemplándome en esa especie de viejo espejo deforme que es el mar. Sola, escuchando las músicas del silencio. Primero llegaba hasta mí el rítmico sonido de las olas pero de pronto, un ruido atronador se adueñó del cielo. Como si mil tambores furiosos quisiesen poseer el firmamento. El estruendo se volvió tan absoluto que dejó en suspensión al propio tiempo... Entonces me vi, como sólo se ve a otra persona, me vi hundir un pie, dos pies en la arena mojada y tragar litros de mar... Como si el agua salada pudiese saciar sedes antiguas... Y antes de que el velo blanco conquistase por completo mis párpados comprendí. Ana Kristeva Cada vez m...

El frío y el sol

Este frío que nos habita lleva otro nombre dentro el frío es un abrigo de lluvia viento, humo y vapores. Dentro de él habita la hoguera en la mañana en donde el sol amanece Por una noche tendrás su amor como el frío que pone en la punta de tu nariz el último suspiro. Los montes lejanos susurrarán la despedida tú caminarás en tu letargo volverás a tu isla sembrando tus auroras sin saber que el frío es un abrigo que también quema se expande y cubre de humo y de vapores los horizontes y el sol amanece. y él solo amanece. y ella solamanece. y el sol. SofiaClevit 20enero2018
Me voy me voy y no de facebook sino de expedición, les dejo esto a cambio de mi ausencia. Con el tiempo una aprende más sobre las leyes del movimiento, las de la gravedad; acerca de los  principios de superposición de la materia... una aprende de las leyes de causa y efecto. Una aprende a estar. E incluso a no estar al mismo tiempo. Con el tiempo una aprende a desprenderse. Una cuenta historias que cuentan todo, que alguien en algún lugar escucha. Una teje mantas que guarda con la sabiduría de los hilos que ya están unidos para acobijar alguna otra historia, algún otra noche que no ésta. En esta noche una emprende viajes hacia el sur. Una prende las estrellas con un candil para universos paralelos. Para islas aisladas. Para solitarios dentro de libros de comodines solitarios. Para sortes que aún no hemos escrito y ya están aquí. Una escribe, envía cartas. Planifica Prepara motivaciones para seguir navegando. Uno verifica las coordenadas y el compás, el norte, mapa...
Vivir el mar como vivir la espuma. Vivir en un monasterio en el sur de Francía como vivir otra edad, vivir un mes en Paris como vivir un sueño que alguna vez casi era verdad. Vivir en una comunidad wixarika, como cumplir mi promesa de volver al desierto. Vivir como si el mundo se fuera a acabar. Este es mi 2012. La vida vibra.
No me propuse nada. Ni siquiera borrar tu nombre de mi lista. Porque no hay lista, ni palabras para deletrear el nombre de un fantasma. La música se fuga, esa fantasía cromática a la que se acostumbraron los oídos de un sordo, los ojos de un ciego. Sólo el tacto leerá entre las grietas de un antiguo muro que circunda a una ciudad a pie del mar... en esa muralla estarán los ecos humedecidos de esperas en un puerto, sin cartas, sin mensajes... no hay incluso nubes que deshilach en una historia para hacer con ella lluvia, huracán, tormenta. Hubo solamente un breve rayo que iluminó el cielo algún instante, de un año que ya pasó. Hubo incluso casas flotantes sobre el mar que te vieron asomarte a ella tras una ventana sin cristales, pero no entraste, dudaste. La música de otra voz, la vibración de notas que no canté yo. Aún no descubres que se canta en silencio, a distancia. Y no lo descubrirás. Los fantasmas no saben algunos misterios que la música otorga sólo a los vivos... a los que está...

I was a mountain girl, by Sam Marie

Mynd
"I was a mountain girl; my body was tall. I grew up in the grasslands, stretchin g towards the sky and reaching for my dreams. I made wishes on weeds and cut paper wings to fly to the sky. We built houses from broken tree trunks and fallen leaves, our hands working together to fix what had long been destroyed. Our aspirations flew away with the wind, changing at the speed of the moving sun. My sisters wanted to be princesses, ballerinas, astronauts, teachers. I wanted to be the queen of the forest, air that danced with the wind, a bird with unwavering wings, soil that understood the mysteries of the world. We grew taller, and their dreams peeled away with aging skin and the appliance of pink blush. I refused to let go of my fairytale days and my mind did not grow as my legs did. My soul stayed too young, leaving my mind free to dream but not free enough, for the truly free are wise enough to understand that nobody can be young forever. I was a mountain girl; my heart was mad...
Mynd
Pueden privarme del canto de los pájaros despojarme de la luz y de mi despreocupado reír, impedirle a mis manos tocar a quienes amo, arrancarme la tierra bajo mis pies romper mi cuerpo en dolorosos fragmentos, convertir los árboles en muros, pero no pueden impedirme cavar un túnel en mi corazón que conduzca fuera de aquí. Agneta Falk- Suecia Traducción: Hans Leopold Davi

Un poema

Te encontré en la página 45 Aunque tu casa era el libro entero Abrí las hojas y te olisqué la piel Pasé mis dedos por mis dudas si tus ojos permanecían abiertos como cada una de las líneas en donde tus palabras silenciosas reposaban. Me senté a leerte a mirarte frente a frente el té que respiraba a jardines de antepatios de casas y de cactus. Me senté a esperar que tu palabra que tu pensamiento que tu cabello se alborotara con el viento seco. Tras de ti seguían las montañas que siempre llevas a todas partes las plumas, los pies con grietas tu mirada de lagos rojos. tus pupilas de atardeceres permanentes. Era la página 45. entre las 4 ó las 5 de la tarde esa hora en que las páginas se murmuran lo que habita más allá del tiempo. Sofía Clevit, 05mayo2017
Decías: Las puertas y las ventanas conocen tu llegada, cuando te aproximas entra tu aroma por delante. Abrazo tu aroma. Mi casa huele a ti. Y yo me detenía en el umbral, no sabía si salir de tu mirada, o volver a entrar. Si daba un paso y me abrazabas, el sueño se disolvería. Se evaporaría así como las grandes historias... las migajas las recojería leyendo páginas dispersas, sueños... Tu ausencia que es la casa que habito. No creo en el consuelo. Pasaron ya 15 años desde que el túnel te devolvió al punto de origen. Yo me quedé del otro lado y no hay distancia, no existe la distancia en donde la ausencia ocupa todo el espacio y te rodeas de ella. Y así se vive. Así se puede vivir. La poesía es como una estructura más allá de las palabras que me mantiene de pie. ___ Decías: Las puertas y las ventanas conocen tu llegada, cuando te aproximas entra tu aroma por delante. Abrazo tu aroma. Mi casa huele a ti. Y yo me detenía en el umbral, no sabía si salir de tu ...