Færslur

Sýnir færslur frá júlí, 2012

"Mudanza del corazón al alma"

(el post cabalístico, el #222) “Les poètes, qui sont en quelque sorte   les spéléologues de leur prope monde intérieur” JRR Tolkien, Faërie et Christianisme Persigo al despertar el rompecabezas de mis sueños destejidos. Escribo poesía desde la memoria De un corazón en reconstrucción. Y al calcular día a día lo que aún queda algo me cuestiona y me dice ¿para qué? ¿para quién escribes? Para recordarle al cuerpo que avanza en la espuma, “esta mujer que caminó en el agua eras tú…” Mírala. Nunca le alcanzó el tiempo para detenerse en una fotografía, pero siempre le arrancó un pedazo al reloj de sus noches para imprimirlo con palabras. ¿Escuchas el sonido de los segundos? Se descienden escalones al dar la vuelta a la página, Y en la siguiente se vuelven a ascender. Porque sólo leyéndose a sí misma se respiraba. Se sentía parte de la realidad del tiempo. Entre las hojas quedaron los minutos hilvanados. Y cada capítulo es una hor...

S'apelle Céleste, encore.

Mynd
En una fecha muy especial, 19 de marzo, 2012. En un peregrinaje a MontRouge, sur de Francia. Llevo algunos días recapitulando el primer semestre del año, revisando lo que se cumplió, lo aprendido, lo que a veces olvido no por decidia sino por la lluvia de cosas que caen a diario. Antes de seguir deseando tengo que cumplir los deseos deseados, sólo así podrá la vida darme nuevos deseos, quizás.

Varias instrucciones para hacer un solo tipo de magia:

APARECER 1.          Pasar del desierto al mar, y no pasar de amar a un desierto 2.        Dejar que el océano acalle todas las voces que los labios esconden en los oídos. Esto es a)       Pasar de un desierto a una soledad soleada de azul b)       Cambiar la energía y el sabor del dolor por lámparas que brillen donde la luz cierra los ojos. c)        Escuchar atentamente las esperas saladas, ruidosas, estrepitosas, incesantes, tempestuosas, de las horas, de las olas… d)       Cambiar el tiempo por unos zapatos sin suelos ni suelas ni sombras. Y luego de seguir estos pasos… USTED APARECERÁ DEL OTRO LADO DEL HORIZONTE Bela, 090909

Hoy decido habitar desde los hubieras

Mynd
Hace un par de meses en París, al entrar a una casa en donde semanas atrás la chica había sido mamá doble por primera vez, me recibió antes que el mate y el abrazo y un "de dónde sos porque tus ojos no son de aquí", un bebé en los brazos. En cuanto pisé el umbral el papá primerizo con barbas de madurez temprana me confió a su pequeño Nahuel en mis brazos y el pequeñito con sus increíbles ojos azules de tarde lluviosa me miró la sonrisa sin apartar de allí su mirada el tiempo que lo traje conmigo. Entonces, apareció la mamá, con su expresión de dolor y un extraño desánimo en el cuerpo que bien sé no en el corazón porque cuando me miró y me dijo, "En serio?, eres Sofía la de México?" su mirada brilló con chispas de camaradería; después apareció la abuela con su inolvidable acento porteño "Sofía, venis de donde la Virgen de Guadalupe, la virgen más hermosa de América"... El bebé tomaba todo entero uno de mis dedos con si pequeñita manos para decirte quiz...

Kry... sembrar y crecer

Mynd
No es precisamente miedo de tocar la tierra, de meter las manos en su humedad y sumergirme hasta los codos para sentir de qué está hecha y si ya está preparada para recibir las semillas que quiero sembrar. No es miedo, es precaución. Sé que cuando funda mi piel en su piel sólo pensaré en ella. Y tengo tanto que escribir. Una tesis que preparar para conseguir una beca, para poder ir a tocar el desierto y vivir con quienes saben enseñar en silencio. Si entro en la tierra y me pongo a sembrar ahora mismo, de mis pies surgirán raíces, y cuando llegue la hora de marcharme me habré olvidado de las razones para irme. Es por eso que en el lugar que toco a pesar de quitarme los zapatos lo habito sin el corazón descalzo. El día que logre descalzarme el corazón no me iré nunca más de mí. Ese día la tierra y yo nos fundiremos en un eterno y celeste abrazo. Las fotos son del Taller de Huerto Medicinal impartido por Holger y Marina Hieromini de Tierra Amor...

Cinzia Ricciuti, Milan Kundera

K undera, siempre Kundera, cada cuatro o cinco años, cuando alguien  me lo recuerda, cuando necesito desnudar las cosas, cuando quiero  que me sean dichas sin adornos. Leo La Insoportable Levedad del Ser. Me pregunto si de verdad me gusta ese libro o si simplemente me  acostumbré a decir que me gusta o si me gustó alguna vez y ya no. Igual lo leo, lo devoro. Kundera y su sinceridad. Kundera y sus personajes miserables que no tienen ni siquiera el  derecho a un poco de realidad. Sacados de su mente, expuestos, solos,  sin sangre. Kundera el cirujano de los sentimientos. El que habla siempre de pesadillas. El poco poeta. No hay amor en Kundera. La amargura por su Praga invadida, por los rusos, por la incertidumbre,  por la indignidad. Es tiempo de horrores, me digo. Y sigo. Leo a sus mujeres. Sus hombres no me gustan. Aman y no lo saben, odian y no lo saben. Odian amando, aman odiando. Tienen miedo. Son hombres. Me alejo. En sus mujeres...me reconozco. Kunder...

Oda de la que implora

Yo veía, de cierto que llovía. Y te pedía... (levemente imploraba) llámame ámame y llévame Yo viéndote... (levemente imploraba) lluévete y arrúllame con tus canciones de viento pero haz algo no esperes a que caiga la tormenta estos relámpagos de agosto. Sofía, domingo 01julio2012