230116
Es en ese espacio en que una estrella de luz ámbar se expande donde te miras retroceder y así es como avanzas danzando en espiral el polvo las huellas de una noche de largo camino bajo una luna llena en una isla desnuda y agrietada personas que se difuminan colores tenues dibujados con té y un pincel caballos que te llevaron a la orilla y sin miedo cruzaste en lomos de yegua a la isla vecina. Brida se llamaba ella mientras tu ibas perdiendo tu nombre. En ese espacio en que una estrella con rasgos de hojas de maple cae y se desvanece te evaporas con los últimos vientos del invierno recuerdas el bosque y su lago el silencio quebrado en una sinfonía que ensayaba a espacios abiertos tardes de otoño mientras tú leías a los clásicos, salías de la facultad de letras y te extraviabas en un laberinto que siempre te devolvía a casa caminos de liquidámbar, ciudad perdida entre las montañas. Silencios que tejían en el viento ...