Færslur

Sýnir færslur frá janúar, 2018

Volkow, Kristeva & Clevit

El amor es como la música, me devuelve con las manos vacías, con el tiempo que se enciende de golpe fuera del paraíso. Conozco una isla, mis recuerdos, y una música futura, la promesa. Y voy hacia la muerte que no existe, que se llama horizonte en mi pecho. Siempre la eternidad a destiempo. .-VerónicaVolkow Estaba sola, contemplándome en esa especie de viejo espejo deforme que es el mar. Sola, escuchando las músicas del silencio. Primero llegaba hasta mí el rítmico sonido de las olas pero de pronto, un ruido atronador se adueñó del cielo. Como si mil tambores furiosos quisiesen poseer el firmamento. El estruendo se volvió tan absoluto que dejó en suspensión al propio tiempo... Entonces me vi, como sólo se ve a otra persona, me vi hundir un pie, dos pies en la arena mojada y tragar litros de mar... Como si el agua salada pudiese saciar sedes antiguas... Y antes de que el velo blanco conquistase por completo mis párpados comprendí. Ana Kristeva Cada vez m...

El frío y el sol

Este frío que nos habita lleva otro nombre dentro el frío es un abrigo de lluvia viento, humo y vapores. Dentro de él habita la hoguera en la mañana en donde el sol amanece Por una noche tendrás su amor como el frío que pone en la punta de tu nariz el último suspiro. Los montes lejanos susurrarán la despedida tú caminarás en tu letargo volverás a tu isla sembrando tus auroras sin saber que el frío es un abrigo que también quema se expande y cubre de humo y de vapores los horizontes y el sol amanece. y él solo amanece. y ella solamanece. y el sol. SofiaClevit 20enero2018
Me voy me voy y no de facebook sino de expedición, les dejo esto a cambio de mi ausencia. Con el tiempo una aprende más sobre las leyes del movimiento, las de la gravedad; acerca de los  principios de superposición de la materia... una aprende de las leyes de causa y efecto. Una aprende a estar. E incluso a no estar al mismo tiempo. Con el tiempo una aprende a desprenderse. Una cuenta historias que cuentan todo, que alguien en algún lugar escucha. Una teje mantas que guarda con la sabiduría de los hilos que ya están unidos para acobijar alguna otra historia, algún otra noche que no ésta. En esta noche una emprende viajes hacia el sur. Una prende las estrellas con un candil para universos paralelos. Para islas aisladas. Para solitarios dentro de libros de comodines solitarios. Para sortes que aún no hemos escrito y ya están aquí. Una escribe, envía cartas. Planifica Prepara motivaciones para seguir navegando. Uno verifica las coordenadas y el compás, el norte, mapa...
Vivir el mar como vivir la espuma. Vivir en un monasterio en el sur de Francía como vivir otra edad, vivir un mes en Paris como vivir un sueño que alguna vez casi era verdad. Vivir en una comunidad wixarika, como cumplir mi promesa de volver al desierto. Vivir como si el mundo se fuera a acabar. Este es mi 2012. La vida vibra.
No me propuse nada. Ni siquiera borrar tu nombre de mi lista. Porque no hay lista, ni palabras para deletrear el nombre de un fantasma. La música se fuga, esa fantasía cromática a la que se acostumbraron los oídos de un sordo, los ojos de un ciego. Sólo el tacto leerá entre las grietas de un antiguo muro que circunda a una ciudad a pie del mar... en esa muralla estarán los ecos humedecidos de esperas en un puerto, sin cartas, sin mensajes... no hay incluso nubes que deshilach en una historia para hacer con ella lluvia, huracán, tormenta. Hubo solamente un breve rayo que iluminó el cielo algún instante, de un año que ya pasó. Hubo incluso casas flotantes sobre el mar que te vieron asomarte a ella tras una ventana sin cristales, pero no entraste, dudaste. La música de otra voz, la vibración de notas que no canté yo. Aún no descubres que se canta en silencio, a distancia. Y no lo descubrirás. Los fantasmas no saben algunos misterios que la música otorga sólo a los vivos... a los que está...