Hola, mi nombre es Sofi, y ya llegó la hora de leer poesía
Para quienes aún no me conocen... mi nombre es Sofi. Tengo más edad de la que aparento y tal vez mi edad no se va a corresponder nunca con el camino y las huellas y los ecos. En fin. Escribo. Escribo porque es la mejor forma de reajustar la realidad, y aunque he aprendido que podemos escribir los capítulos como queramos, la vida en el papel respira mejor. Hace unos años escribí una novela que relata la historia de algunas cosmovisiones ancestrales de los pueblos de Mesoamérica. He vivido en comunidades del norte y del sur, con los raramuris, los mayas, los tzotziles. Y dejé de leer un poco más para poder vivir, para poder escuchar, y danzar el fuego en sus montañas, en sus selvas. Después emigré a una isla secreta donde aprendí los ciclos de la luna, a sembrar, a navegar. A creer y a crear. Ahí inició mi selección de poesía y poetas. Ahí comprendí que la poesía es canto y alabanza, es plegaria y es memoria de los días. También he vivido en otras latitudes. En ...