Solihull, U.K
En definitiva, siempre fue más fácil escribir desde el miedo, o desde el frío, habitando el olvido. Hoy, la lluvia y el viento arrancaron de raíz un árbol del jardín pero nosotros no estábamos tras la ventana protegiéndonos del clima estábamos afuera con él participando de las danzas del tiempo de la alegría entre el frío y de los reencuentros... Mamá es como una cobija calientita y su familia me cubre en cualquier lugar del mundo El amor se teje sin distancias no conoce tampoco de pasados ni de silencios el amor es esa manta que tiene a mis primos en la sala un domingo de abril sin sol. Y a mí tejiendo gorros de lana y a la tía con su dulce voz que nos recuerda que los puertos de llegada siempre están en el corazón. El corazón de mi dulce tía se llama hoy, Solihull.