Somos los ojos somos los labios.

Besamos el límite de los cristales
entre las transparencias conseguimos
penetrar otros mundos sin esquinas.

Somos el párpado y las pupílas
la caricia no percibida
cuando echamos la mirada a otra parte.

Todo tiene orillas,
mis labios tienes orillas y abismos.

Mis ojos no.
Mis ojos penetran los límites
fecundan los paisajes vacíos.
Las oscuridades tienen orillas
en las pesadillas.

La claridad se rompe en los límites
de mis ojos

cada día
al despertar.

Yo voy rompiendo orillas,
quebrando límites
y sutiles cristales.

Ummæli

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Poemas de Ana Blandiana

Círculo de luna nueva, 22 de mayo, 2020