El ser humano debe tener un interés por encontrar un estado de paz y sabiduría, por aprender a desarrollar entre las cosas y las personas "entusiasmo y amor, una clara aprehensión de su vida interna". "Un hombre no puede aprender esto huyendo, rechazando las cosas y encerrándose en una soledad externa, sino que debe practicar la soledad del espíritu, donde sea o con quien sea que esté". Esta soledad del espíritu o vacío del espíritu es cuando alguien "no está confundido por nada, no está apegado a nada, ni tiene atado lo mejor de sí mismo a ningún modo de actuar, y no se preocupa por obtener ganancias personales".
Por lo tanto, antes de abandonar el mundo y sus inconvenientes, "empieza contigo mismo, y abandónate a ti mismo. En verdad que si no empiezas renunciando a ti mismo, a donde sea que vayas encontrarás obstáculos y discordia". Las personas que buscan la paz en las cosas externas, dice Eckhart, entre más lejos se vayan, menos encontrarán lo que están buscando. Van como alguien que se ha perdido y entre más avanza, más se pierde.
La solución, según Eckhart, es renunciar a sí mismo, al ego, abandonar este principio de relacionarse con el mundo a través del del deseo de obtener beneficios personales. El que no ha renunciado a esto, dice, no ha renunciado a nada. "En verdad, el que ha renunciado al reino del mundo, pero no ha renunciado a sí mismo no ha renunciado a nada. Y más aún, quien ha renunciado a sí mismo, no importa lo que tenga, riquezas u honores, ha renunciado a todo". 

¿cuáles son mis apegos?

Ummæli

Vinsælar færslur af þessu bloggi

Poemas de Ana Blandiana

Acerca de lo que yo aprendí al caminar entre ruinas: