Un poema
Te encontré en la página 45
Aunque tu casa era el libro entero
Abrí las hojas y te olisqué la piel
Pasé mis dedos por mis dudas
si tus ojos permanecían abiertos
como cada una de las líneas
en donde tus palabras silenciosas
reposaban.
Me senté a leerte
a mirarte frente a frente
el té que respiraba a jardines
de antepatios de casas y de cactus.
Me senté a esperar
que tu palabra
que tu pensamiento
que tu cabello se alborotara
con el viento seco.
Tras de ti seguían las montañas
que siempre llevas a todas partes
las plumas, los pies con grietas
tu mirada de lagos rojos.
tus pupilas de atardeceres
permanentes.
Era la página 45.
entre las 4 ó las 5 de la tarde
esa hora en que las páginas
se murmuran lo que habita
más allá del tiempo.
Sofía Clevit,
05mayo2017
Aunque tu casa era el libro entero
Abrí las hojas y te olisqué la piel
Pasé mis dedos por mis dudas
si tus ojos permanecían abiertos
como cada una de las líneas
en donde tus palabras silenciosas
reposaban.
Me senté a leerte
a mirarte frente a frente
el té que respiraba a jardines
de antepatios de casas y de cactus.
Me senté a esperar
que tu palabra
que tu pensamiento
que tu cabello se alborotara
con el viento seco.
Tras de ti seguían las montañas
que siempre llevas a todas partes
las plumas, los pies con grietas
tu mirada de lagos rojos.
tus pupilas de atardeceres
permanentes.
Era la página 45.
entre las 4 ó las 5 de la tarde
esa hora en que las páginas
se murmuran lo que habita
más allá del tiempo.
Sofía Clevit,
05mayo2017
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento