La casa del alma

En la casa del alma habitan los ciclos femeninos. Si miras al cielo que es el techo, reconoces la danza del sol y la luna. Su eterna persecución. Su búsqueda constante.
En esa casa a pie del infinito las iniciadoras tejen la cuenta de los días. Lo tejen y lo dibujan en  forma de mandala circular con pétalos de flores, con ángulos de estrellas, con raíces de los árboles, con burbujas de aire y agua... líneas, curvas, copos de nieve, fragmentos de luz que se dispersan y se refractan en los ventanales de colores mientras el sol recorre su turno por los pasillos de esta galaxia.
Aquella casa es como un santuario, lo habitan aves migratorias, mariposas monarca, incluso peces, felinos y reptiles... pero es un santuario construido especialmente para los hombres, las mujeres y los niños. Ellos allí aprenden que tranquilidad no es lo mismo que soledad. Ahí llegan las personas que aprendieron a no tomar decisiones cuando están aturdidos. Habitan la piel del alma, regresan al hogar espiritual.
Las mujeres cuando son más jóvenes e inquietas bailan en la roca del mar. Escuchan sus gritos, su furia, se baten en él... con él.
Las mujeres más maduras se levantan con el viento que sopla de madrugada y lo van siguiendo por caminos totalmente silenciosos apenas iluminados por la música de las luciérnagas.
Las mujeres de mediana edad se encargan de mantener viva la hoguera del hogar sagrado, pues saben que cuando se mezcla el aliento de un dios con el de un ser humano, las personas crean poesía profunda y sagrada.
Ese sitio se conoce como Todo Uno... AllOne. Puedes llegar a él, desde un principio, evocando el alma. Invocando al Espíritu.

"Y esta sagrada poesía y estos cantos son lo que nosotras buscamos. Queremos pronunciar palabras poderosas y entonar cantos poderosos que se puedan oír en tierra y bajo el agua. Lo que nosotras buscamos es el canto salvaje, la posibilidad de utilizar el lenguaje salvaje que nos estamos aprendiendo de memoria bajo la superficie del mar. Cuando una mujer dice su verdad, cuando enciende su intención y su sentimiento y permanece en estrecho contacto con la naturaleza salvaje, canta y vive en el río del aliento salvaje del alma.

"El camino del alma... conduce al agua" Carl Jung.

Ummæli

Vinsælar færslur af þessu bloggi

Poemas de Ana Blandiana

Acerca de lo que yo aprendí al caminar entre ruinas: