Poética del espacio


Para A.C

I
Necesitaba clases de construcción de lenguajes
como puentes que atravesaran
jardines y estanques.
Necesitaba aprender a habitar,
más allá de una página en blanco, abrir las
persianas y entrar
al siguiente capítulo.
Necesitaban leer la historia hasta el final.
Para después poderla escribir por el inicio.
Con nuevos techos y otra clase de umbrales,
menos concreto, quizá un poco más de
urdimbres y enredaderas
que permitieran al sol quedarse a reposar
las tardes, dormir como hoguera y dar
calor, cualquier época del año.


II

Deberíamos habitarnos de otra manera.
Una en la cual el viento nos diera por la espalda,
y nos empujara siempre a dar un paso al frente.
Y después otro más.
Y los caminos,
aunque fueran laberintos de grava,
prolongaciones infinitas de arena
o brezos salvajes y escondidos,
pudiésemos andarlos descalzos.
Deberíamos habitarnos quizá, con menos
palabras, menos fórmulas, menos espejos.
Sin perfumes, ni decoraciones
Tal vez, quizá, una lámpara en el umbral
justo a la entrada al lado de la campana
en la puerta que abriría no un hogar,
no un espacio para compartir, para vivir.
Una lámpara para iluminar y abrir
una caja de música,
una caja de resonancia
con un par de instrumentos
buscando los mismos acordes
de tempo lento y meditativo.


Noviembre, 2015. La historia después de mis 33
Sofia Blm

Ummæli

Vinsælar færslur af þessu bloggi

Poemas de Ana Blandiana

Acerca de lo que yo aprendí al caminar entre ruinas: