El café pendiente

No me puedo quitar las montañas de la cabeza...
He venido pidiendo mares y horizontes,
pero las montañas y sus ondulaciones invaden mis sueños de carretera.

Echo de menos la ruta de la niebla, aromas del café cereza.
Los brazos, el abrazo, a los cortadores de octubre en la finca.
Una parte mía ya está volviendo a la taza de café
que dejó pendientes otros cuentos a la orilla de otros labios.

12 de mayo, 2015

Ummæli

Vinsælar færslur af þessu bloggi

Poemas de Ana Blandiana

Acerca de lo que yo aprendí al caminar entre ruinas: