Descubriendo al poeta danés Michael Strunge (1958-1986)


Sagrada, sagradamente



Nuestra divinidad es el amor
Ahora y siempre, encerrado en nosotros.
El rito es juego de cuerpos
Bajo la suave frazada de la noche
o simplemente la tranquilidad
de las miradas en la mesa
cuando tú dibujas y yo escribo
o el acuerdo en comprar una botella de vino
a bajo precio.
Somos paganos a veces
me transformo en un ángel exigente
Y tú dejas que se agite tu diablo interior.
Nuestra divinidad es el amor...
Sagrada, sagradamente nos bañamos juntos
Y nos turnamos el agua caliente,
Y sólo con señales, libres de palabras
nos turnamos el cigarrillo
Sagrada, sagradamente esperamos el bus
y damos una vuelta bajo tierra
en la noche con tres grados de frío
Y cuando dormimos pegados cubiertos
sólo con la oscuridad y nuestros cuerpos tibios.
Sagrada, sagradamente viajamos en bus
y te sientas con tu cabeza apoyada en mi hombro
y casi en sueños hablas sobre mañana
o cuando yo despierto
y me quedo un ahora para sólo mirarte
y tu rostro es liviano como un ala
sagrada, sagradamente bajamos después de mediodía
A "nuestro" café a tomar "desayuno"
Sagradamente me llamas por teléfono
Y el sonido es limpio como reloj
Y tu voz vivaz como pájaro
Sagrada, sagradamente cierras los ojos
y lanzas tu cabeza luminosa
hacia atrás para destruir la noche
mientras yo estoy sobre ti y en ti
y tiro de tu pelo
fuertemente como a ti te gusta,
sagrada, sagradamente.
Y nuestro rezo son palabras que nos decimos
en los momentos en que obviamos
ser modernos en este mundo.
Y nuestro rezo son los ojos que fijamos
con caricias para abrirnos paso libres en el mundo.

Traducción del danés: Omar Pérez Santiago

(Poema traducido por Omar Perez Santiago)

Me has convertido en un dios
Al revelarme tu existencia
Tan quimérica y extraña
Como esa saga del universo
Que invisiblemente cada día
Cae en nuestro pelo y nuestros ojos.
De mi visión tú eres una guía
El número equivocado
Que hace cuadrar la ecuación,
Una desconocida estación del año
Que de pronto irrumpe en nuestros cuerpos.
Tú estás hecha del elemento
Que hace fluir mi química
En una flotante visión
De pequeños matices de la ciudad.
Y el mundo es una ilusión
De nuestras ciudades interiores
Somos dioses que dominan en el sueño.

***

  Lentamente la noche se va cargando de luz en la ciudad.
Los botones de las estrellas titilan
y en la pantalla de la luna se ven las primeras imágenes.
Oh, me balanceo como en un vapor,
un pesado tren expreso a través de la oscuridad,
vuelo alto en la máquina nocturna.
Nubes de vapor de sueños
susurran blancamente a la tierra.
La máquina nocturna trabaja y absorbe las almas de la gente.
La oscuridad se llena de un runrún de energía…
Asisto a un concierto en la Máquina de Rock.
Los supervivientes de la semana se apretujan en torno al pequeño escenario
el aire arde de música.
Estamos en trance y con ganas
trascendiendo
las fronteras entre los sexos,
entre dimensiones de realidad,
danzando en formaciones en trance
en algún lugar de la ciudad dormida.
Somos niños angélicos perdidos
con alas de canción de futuro,
con el niño en la sangre y en el morro el pitillo.
Tenemos piel del sueño más frágil
y corazones que resplandecen más que el neón.
Estamos minusválidos por el brutal sonido del día,
sangrante nieve rosada,
clavados por los titulares de los periódicos.
Somos una parte de la Máquina nocturna
transformamos angustia en amistad.
Llevamos nuestros cerebros con orgullo
intercambiamos sueños y cigarrillos,
nos llenamos de embriaguez y música
cambiamos de sexo y máscaras
Luego nos vamos a casa cada uno por su lado
atravesando la Máquina nocturna con nuevas identidades
siguiendo rutas fijadas públicamente.
Nos caen negros pedazos de sueño
del cielo de petróleo en los ojos.
Nos dormimos como organismos unicelulares
de cuando la tierra era mar.

 Armado con alas  
Vapnats med vingar
    
Sabíamos que no existía el tiempo
Solo el movimiento
Y por eso nos extasiamos en el beso
Así fue sempiterno
Sabíamos que no existía el espacio
Solo una idea
Por eso nuestro amor permaneció
en las estrellas.


Mi máquina y yo

Mi máquina y yo
yo y mi máquina
nosotros
escribimos estas palabras
yo pienso
ella obedece
nosotros
escribimos esta orden
escribe máquina
escribe yo
escribe nosotros
escribe nosotros para un folleto sobre nosotros
mi máquina y yo
escribimos nosotros para un folleto sobre nosotrosdoy gracias para mis adentros
sensiblemente y bajo control
ella escribe gracias allí fuera en el mundo sobre el papel
bajo control y con sentimiento
lee gracias
gracias
allí fuera en el mundo
donde los hombres están en las casas y fuera de las casas
así de sencillo es
tu casa y tú
tú y tu casa
mi máquina y yo
nosotros
ella es mecánica
yo soy orgánico
ella es eléctrica
yo soy eléctrico
puntas de nervios
teclas
botón de contacto
sistema nervioso central
somos eléctricos
somos orgamecánicos
somos mecaorgánicos
mi máquina y yo
ella es mecánica
yo soy automático
nosotros somos semiautomáticos
escribimos automáticamente
un texto mecánico
el texto está muerto
mi máquina susurra
mis oídos zumban
mis palabras son tiros
que viven en un breve chillido por el aire
antes de chocar con las columnas del texto
precisión y orden
en fila está ahora el ejército del texto
para que se ponga en marcha su escrito
invadiendo las conciencias de otros
que ahora están ocupadas
mi máquina y yo
hemos escrito estas palabras
y llenado minutos de sus conciencias
da las gracias
gracias
dentro de mi cabeza
donde las palabras están en el texto y fuera
así de sencillo es
la palabra y el texto
el texto y la palabra
que sólo espera ser inscrita
en un texto
por mi máquina y por mí



http://critica.cl/literatura/michael-strunge-joven-poeta-alado-de-dinamarca

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