Poesía marina: Abrir los ojos al mar
Recordarle que dormiste aquí.
Que pasaste un día frente a él en el muelle
y algo dormido entre las olas murmuró
un día vendrás a habitar esta casa.
Me gustan las casas que se parecen a mí.
De puertas abiertas, ventanas de par en par
que reciben al aire y lo invitan a conversar.
Me gusta caminar por las orillas
y encontrar en el horizonte ése lugar
que me espera sólo a mí.
Y que la luz del ocaso sea la que cierre mis labios.
Que ya no haya un sólo detalle más en qué pensar.
Es ella, la misma, desde donde sea que uno la mire.
Sus cielos cambian, sus colores, pero es ella al fin
por dentro, es ella la que canta.
Bela, 13/julio/2013






Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento