"Luna Roja", Miranda Grey
La menstruación es un tiempo sagrado que
nuestra cultura no honra. La información menstrual es reflexiva e intuitiva.
Nos la transmiten lo sueños, emociones y anhelos. Cuando bloqueamos
continuamente esta información, porque nuestra sociedad solo valora lo que
podemos entender racionalmente, ésta vuelve en forma de síndrome pre-menstrual
(SPM).
El SPM es una consecuencia de no respetar
nuestro cuerpo y su necesidad de subir y bajar como las mareas.
No atendemos nuestra necesidad de descansar.
Los fármacos eliminan los síntomas del SPM, pero la causa verdadera del
malestar, que es el hecho de ser mujer y los dones que esto conlleva.
Las mujeres somos cíclicas como la
vida y la Tierra, y no lineales como nos han hecho creer y desear ser. Y, es
mejor (y más sabio y rentable para nosotras) ir a favor de la vida que en
contra!
Aquí compartimos algunos apuntes sobre el
libro LUNA ROJA de Miranda Gray>>
La fase del sangrado o menstrual (arquetipo
de la bruja). Desde que se acaba el sangrado hasta que empieza la
ovulación o fase preovulatoria (arquetipo de la virgen)
La ovulación (arquetipo de la madre). Del final de la ovulación hasta que llega la menstruación o fase premenstrual (arquetipo de la hechicera).
La ovulación (arquetipo de la madre). Del final de la ovulación hasta que llega la menstruación o fase premenstrual (arquetipo de la hechicera).
- FASE DE LA VIRGEN O LA DONCELLA – Luna
Creciente:
La feminista Artemisa, la estratega Atenea, y
Hestia la diosa del hogar son las tres diosas de la fase virgen.
Representa el aspecto enérgico y dinámico: la
luz y claridad de la luna creciente
Se le asocia al color blanco
PRIMAVERA
Es la fase PRE-OVULATORIA: desde el fin
del sangrado hasta el comienzo de la ovulación
Energías llenas de diversión y entusiasmo de
la mujer dinámica y radiante, confiada, firme, ambiciosa,
sociable y capaz de afrontar los desafíos de
la vida mundana.
Mujer centrada en si misma y con gran poder de
concentración con el que puede prosperar en el trabajo.
Momento idóneo para encarar nuevos proyectos.
En los ovarios hay unas células denominadas folículos
que contienen los óvulos, maduros e inmaduros. Durante la fase preovulatoria,
un folículo madura y produce estrógeno, una hormona que estimula las mamas y la
pared uterina que contendrá el ovulo para fecundar.
Durante esta etapa, la mujer no es fértil y
acaba de salir de la fase de la menstruación renovada y con ganas de vivir. Si
durante la menstruación una ha hecho limpieza física y emocional, esta fase es
vivida como un renacimiento, donde hay fuerza y entusiasmo para llevar a
término proyectos e ilusiones.
Es una etapa dinámica, de acción. Se
podría decir que es la fase masculina (yang) dentro del ciclo femenino.
Pero existe el peligro de quedarse estancada
en esta fase y no pasar a la siguiente. Las mujeres que se estacan en la fase
de la virgen acostumbran a ser excesivamente independientes, pueden estar
demasiados volcadas a su profesión descuidando los otros aspectos de su vida,
tener una ambición desmesurada, les puede ser difícil entregarse a cualquier
relación, pueden ser incapaces de cuidar de los demás, tener miedo a la
maternidad, etc….
Si se practica Yoga, durante esta etapa se
recomienda hacer ejercicios dinámicos, tipos el saludo al Sol (serie de
ejercicios enlazados hechos de manera dinámica), o posturas que requieran de
mucha concentración como âsanas de equilibrio (el árbol) o fuerza, (la tabla
inclinada). Con estas posturas estimularemos nuestra concentración, fortaleza y
eficacia. Es un buen momento para realizar kundalini yoga.
También se puede practicar la siguiente
meditación para sacar el máximo provecho de la capacidad de concentración:TRATAK.
Ponemos una vela o nos sentamos delante del hogar de fuego. Nos concentramos en
la llama durante unos cuantos minutos, procurando que la única cosa que haya a
nuestra mente sea la llama. En este proceso, la mente se aquieta y se ordena de
manera natural. Continuamos fijándonos en la llama hasta que cuando cerramos
los ojos todavía vemos la llama dentro de nosotras. Imaginamos que esta llama
se mueve nuestro y nos llena de dinamismo y fuerza. Es la vida en nuestro
interior. Quédate un tiempo saboreando esta sensación hasta que creas que ya
puedes abrir los ojos y volver a tu realidad.
Existen otras técnicas de meditación más
sofisticadas, como las meditaciones taoístas, consistentes en ponerse en
contacto con nuestros ovarios hasta sentir la energía que va cogiendo el óvulo
mientras madura dentro el folículo para después pasarla al resto del cuerpo. El
sistema taoísta considera que esta energía vital es de máxima importancia para
una correcta salud en la mujer. Pero para practicarla es necesario dominar
antes otras técnicas de meditación más sencillas.
Luna Creciente: La luz crece. Esta
asociada con el arquetipo de la virgen, la que esta receptiva a cualquier
experiencia nueva, con énfasis y alegría. Aquí empiezan a manifestarse las
energías que hemos recibido en la etapa de la bruja. Es un tiempo de acción
física y social, para ponernos en movimiento.
Ahora la energía es radiante, mundana, y extrovertida. La semilla que plantamos ha brotado.
Ahora la energía es radiante, mundana, y extrovertida. La semilla que plantamos ha brotado.
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LA FASE DE LA MADRE – Luna Llena:
LA FASE DE LA MADRE – Luna Llena:
En la fase madre: Hera la esposa creadora de
compromisos o Deméter, la madre nutridora.
Símbolo de la fertilidad y la nutrición:
refleja la intensa luz de la luna llena
Color rojo
VERANO
Es la fase de la OVULACIÓN:
Es la expresión interna y externa del amor:
mujer protectora, capaz de asumir responsabilidades,
alimentar y dar sustento
Se pierde el interés por la propia persona y
te centras en los demás seres
Desafortunadamente nuestra sociedad ha
degradado y desprestigiado las cualidades arquetípicas
que caracterizan a la madre (cuidado, entrega,
…). Nuestro sistema económico, explotador al máximo,
no asocia la inteligencia, fortaleza y
sabiduría con la maternidad, sino con la energía de la doncella:
FUERA DE CASA.
Y así nos va: ¡una sociedad des-madrada¡.
Durante esta fase, aproximadamente entre
los días 14 y 16 desde la menstruación, aunque puede cambiar según cada
mujer, el folículo se abre, el óvulo se libera y se forma el cuerpo lúteo,
produciéndose progesterona (que prepara la pared uterina para la fertilización)
y estrógenos.
La mujer está exuberante de energía, se puede
decir que es el máximo de energía del ciclo, pero de una calidad diferente a la
de la etapa anterior. Ahora la mujer tiene la energía de la madre, una energía
amorosa, fuerte, que la capacita para cuidar de los demás y la conecta con la
tierra. Es un momento en el cual la atención se focaliza en nutrir y cuidar de
los demás más que de una misma.
Se puede aprovechar esta fase para disfrutar
de las relaciones con los demás (tanto familiares como con los amigos o
compañeros de trabajo), puesto que tenemos una gran capacidad de empatía y para
dar un empujón a aquellos proyectos que necesitan algo más de cuidado o estaban
estancados. También es una etapa en que la sexualidad está exaltada, así como
la creatividad.
Desde el yoga se proponen posturas que
aumenten nuestra raíz, como la postura de la montaña, o que trabajen las
piernas, como la pinza o la rana, o que abran el pecho, como la postura del
pez. Es necesario recordar que sólo practicaremos estas posturas si las
conocemos o contamos con la ayuda del profesor.
También son útiles los mudras (gestos de las
manos) que estimulan nuestro corazón, como el mudra Atmanjali (con las manos
juntas a la altura del corazón, en posición de plegaria).
Meditar andando en la naturaleza (mejor sin
calzado si las condiciones climatológicas y del suelo lo permiten), sintiendo
el contacto de los pies con la madre Tierra, arraigándonos y teniendo la
sensación de formar parte del Universo, también son prácticas interesantes en
este momento.
Me gustaría destacar una meditación budista
muy aconsejada para aprovechar la capacidad amorosa de este momento: el Toklen.
Es una practica ancestral budista que se utiliza para aumentar nuestra
capacidad de compasión, tanto hacia a nuestro propio dolor o el de los otros
seres. Se trata de centrarnos en el propio corazón, sintiendo sus latidos
durante un rato. Después, visualizamos el dolor que queremos trabajar como si
se tratara de un humo negro, espeso. Inspirando visualizamos como este dolor
entra en nuestro corazón y exhalando, hacemos salir de nuestro corazón una luz,
amorosa y compasiva, y dirigida hacia la persona que sufre. Es como si se
transformara el dolor en luz dentro el corazón. Esta práctica agudiza nuestra
capacidad de empatía y de compasión auténtica y desinteresada, como la que las
madres tienen hacia sus hijos.
Luna Llena: La luna es un espejo, refleja
toda la luz del Sol, es el momento de plenitud de florecimiento, el tiempo de
los frutos.
Esta fase la asociamos al arquetipo de la madre, la que nutre y sustenta todas las formas de vida.
La energía esta en su máximo esplendor. Si en este momento estamos equilibrados podemos percibir las energías mas sutiles y elevadas, captar las relaciones con los demás de una forma sencilla, humana y plena…En esta etapa aumenta nuestra sensibilidad.
Esta fase la asociamos al arquetipo de la madre, la que nutre y sustenta todas las formas de vida.
La energía esta en su máximo esplendor. Si en este momento estamos equilibrados podemos percibir las energías mas sutiles y elevadas, captar las relaciones con los demás de una forma sencilla, humana y plena…En esta etapa aumenta nuestra sensibilidad.
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FASE DE LA HECHICERA – Luna Menguante:
FASE DE LA HECHICERA – Luna Menguante:
En la fase hechicera: Afrodita la amante
Color azul
Fase PRE-MENSTRUAL: desde la ovulación hasta la
menstruación
OTOÑO
Representa el descenso hacia el aspecto
interior de la naturaleza femenina: misterio, magia, pasión, poder
femenino, magnetismo y atracción.
Aumento de la sexualidad, creatividad,
conciencia, intuición y ensoñación.
Es una creatividad tremenda y desenfrenada.
En esta fase, el cuerpo lúteo no fecundado
degenera de manera gradual y los niveles de hormonas disminuyen. Puede aparecer
el conocido “síndrome premenstrual” con diferentes síntomas como migrañas,
tensión, debilidad, mamas hinchadas y sensibles, retención de líquidos, fatiga,
irritabilidad, depresión, etc.
Después de la etapa de máximo contacto con el
exterior que representa la fase de la madre, empieza el viaje hacia el interior
de una misma y un descenso progresivo de la fuerza y la energía física. La
mujer tiene más conciencia de sí misma y de su propio poder creativo.
Puede ser una etapa muy creativa o muy
destructora, en la cual la energía creativa que contenía el óvulo quiere
expresarse.
Es también una etapa donde la intuición de la
mujer está más presente, tiene una necesidad espiritual y de conocimiento
interno mayor. Pero también es una fase de revisión y examen de la propia vida,
para decidir qué necesitamos eliminar y qué cambios nos convendría hacer. Antes
de la menstruación es una buena etapa para hacer limpieza.
Dado que puede ser una etapa de dónde pueden
aparecer tensiones físicas, pero el nivel de energía es menor, si se practica
Yoga, se recomienda hacer posturas moderadas. Son especialmente indicadas las
posturas invertidas, que relajarán la tensión mental provocada por un exceso de
creatividad y equilibrarán nuestro cuerpo. La postura de la vela está indicada
en el caso de cansancio de piernas (pero se trata de una postura que no se debe
hacer sin conocimiento previo o ayuda del profesor). Haremos un yoga suave
adaptado a nuestras necesidades físicas y que calme nuestra mente. También se
recomienda hacer posturas que desbloqueen el hígado, como torsiones y
lateralizaciones, para dar más espacio a este órgano y aliviar la
irritabilidad.
La práctica de yoga nidra (yoga de la
relajación) también es muy recomendable. Tendidas en posición supina, bien
abrigadas y tapadas, y con la determinación firme de no dormirnos, vamos
relajando progresivamente nuestro cuerpo, siguiendo las pautas del profesor
(puede ser una cinta grabada). Poco a poco alcanzaremos un estado de relajación
máxima, donde se nos pide hacer una afirmación que nos ayude a realizar el
cambio que queramos en nuestra vida (puede ser desde un cambio emocional,
mental, de hábitos, de energía, etc…). Y poco a poco volveremos a despertar muy
suavemente.
Se dice que una hora de relajación profunda
repara nuestro cuerpo como cinco horas de sueño y es idónea para reducir la
sensación de cansancio.
Luna menguante: Es el momento de recoger los
frutos, de evaluar lo que sembramos consciente e inconscientemente.
Fase asociada al arquetipo de la doncella. La que puede experimentar toda la energía sexual sin miedo, libremente.
Entre la luna llena y la luna nueva, el cuerpo tiende a eliminar las toxinas, optimizando los efectos de una dieta depurativa.
El ciclo lunar se cierra, y en esta etapa comenzamos a dirigir de nuevo toda la energía hacia nuestro interior. Es hora de purificar, de relajarnos, centrarnos, y compartir aquello que hemos aprendido, y conectar con nuestros deseos para volver a sembrar.
Fase asociada al arquetipo de la doncella. La que puede experimentar toda la energía sexual sin miedo, libremente.
Entre la luna llena y la luna nueva, el cuerpo tiende a eliminar las toxinas, optimizando los efectos de una dieta depurativa.
El ciclo lunar se cierra, y en esta etapa comenzamos a dirigir de nuevo toda la energía hacia nuestro interior. Es hora de purificar, de relajarnos, centrarnos, y compartir aquello que hemos aprendido, y conectar con nuestros deseos para volver a sembrar.
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FASE DE LA BRUJA – Luna Nueva:
FASE DE LA BRUJA – Luna Nueva:
La fase bruja, de interiorización, Perséfone,
la reina del mundo subterráneo, la mujer receptiva.
Fase de la MENSTRUACIÓN
Color negro: la oscuridad de la luna nueva o menguante
INVIERNO
Fase de la MENSTRUACIÓN
Color negro: la oscuridad de la luna nueva o menguante
INVIERNO
Representa la sabiduría y la estabilidad: los
poderes del mundo interior: se retiran las energías del mundo terrenal para
centrar su conciencia en el mundo espiritual.
Es la fase de introspección: de dormir y soñar y frenar el ritmo de vida
Se podría hablar largo y tendido de los arquetipos femeninos pero este documento sólo pretende demostrar que:
Las mujeres somos cíclicas como la vida y la Tierra, y no lineales como nos han hecho creer y desear ser.
Es la fase de introspección: de dormir y soñar y frenar el ritmo de vida
Se podría hablar largo y tendido de los arquetipos femeninos pero este documento sólo pretende demostrar que:
Las mujeres somos cíclicas como la vida y la Tierra, y no lineales como nos han hecho creer y desear ser.
La menstruación es la fase más interior de la
mujer. Puede que quieras estar sola o tengas ganas de aislarte.
En algunas culturas tribales, las mujeres se separan del grupo cuando menstrúan. Es tan grande el contacto con su yo más íntimo, que los chamanes las temen.
En algunas culturas tribales, las mujeres se separan del grupo cuando menstrúan. Es tan grande el contacto con su yo más íntimo, que los chamanes las temen.
Es la fase dónde la mujer es capaz de entrar
en los misterios más profundos de ella misma y de la creación. Es un tiempo
para la lentitud, tanto física como mental, el recogimiento, el descanso y la
conciencia, donde se hace limpieza de todo lo que ha pasado durante el mes y se
puede eliminar todo aquello que se ha detectado como no deseado durante la fase
premenstrual. Es, pues, una etapa de destrucción para volver a renacer con
nuevas ideas en la fase de la virgen.
Es útil tomar conciencia de nuestras
reacciones cuando aparece el sangrado. ¿Lo rechazamos, nos fastidia que nos
venga?, o ¿nos sentimos a gusto y la disfrutamos? Es importante aceptar lo que
esta etapa comporta para vivirla en armonía. Aceptar el ritmo lento, la pesadez
del cuerpo e incluso el dolor.
Si se practica Yoga, en esta etapa se
aconsejan posturas que invitan a la interiorización y al recogimiento, como la
postura de la pinza o la postura fetal. No conviene demasiado movimiento y
haremos las posturas muy lentamente y dulcemente.
Es importante que en este momento escuches
mucho tu cuerpo y hagas únicamente las posturas que realmente te apetezcan.
Como técnica respiratoria podremos practicar
el Nadhi Sodhana (limpieza de nadhis, los canales energéticos, según la
medicina ayurvédica), que nos permitirá hacer limpieza energética de las
emociones que no han quedado bien resueltas. Para practicar Nadhi Sodhana,
sentadas en una posición cómoda que nos permita tener la espalda recta, tapamos
la narina nasal derecha e inspiramos por la narina izquierda, destapamos la
fosa nasal derecha, tapamos la izquierda y exhalamos para la fosa nasal
derecha. Se trata de inspirar sólo con una narina, tapando la otra, y cambiando
de fosa con la exhalación. Podemos visualizar que cuando exhalamos sale toda la
energía negativa de aquel lado y cuando inspiramos nos recargamos de energía
fresca y nueva.
El tiempo de la menstruación es para una
misma, es la interiorización máxima. Para profundizar más en nuestro
autoconocimiento es muy recomendable la meditación.
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento