Nuestra historia se llamará viernes, diciembre, última fecha. Punto final.
Me he quedado sin palabras
para nombrarte
entonces cruces el umbral
de la memoria vertical.
Y sólo en noches horizontales vuelves,
esparces lo que en ti
tanto había de agua contenida
que hacía de mí, cielos y manantiales.
Tanta nueva vida.
Pero ahora, humedezco mis labios
y el beso no surge.
La palabra vuelve
se marchita.
La mirada que es abrazo
como puerto de llegada
...
desaparecida.
Así que te dejo los
siguientes poemas
que otras más sí se
atrevieron a escribir.
Yo en domingo
amanezco recién llegada
de otros viajes
de otros sueños
y de otros temblores.
Tú, al final de cuentas,
ni siquiera sabes
cuántas veces mis
palabras te invocan
y se convierten en poesía.
Gracias a tu ausencia
que lo invade todo
y no deja lugar, jamás
a un resquicio de presencia.
sofía, 16dejunio,2013
Viaje sin partida
No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez, recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado,
Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.
Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente
en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
No amarse ahora, pero haber amado...
No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez... Recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado.
Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.
Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente
en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
Julia Prilutzky
para nombrarte
entonces cruces el umbral
de la memoria vertical.
Y sólo en noches horizontales vuelves,
esparces lo que en ti
tanto había de agua contenida
que hacía de mí, cielos y manantiales.
Tanta nueva vida.
Pero ahora, humedezco mis labios
y el beso no surge.
La palabra vuelve
se marchita.
La mirada que es abrazo
como puerto de llegada
...
desaparecida.
Así que te dejo los
siguientes poemas
que otras más sí se
atrevieron a escribir.
Yo en domingo
amanezco recién llegada
de otros viajes
de otros sueños
y de otros temblores.
Tú, al final de cuentas,
ni siquiera sabes
cuántas veces mis
palabras te invocan
y se convierten en poesía.
Gracias a tu ausencia
que lo invade todo
y no deja lugar, jamás
a un resquicio de presencia.
sofía, 16dejunio,2013
Viaje sin partida
No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez, recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado,
Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.
Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente
en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
No amarse ahora, pero haber amado...
No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez... Recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado.
Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.
Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente
en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
Julia Prilutzky
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento