Historia del "Tepozteco"



(...) Es verdad que en la aldea es un asombro ver las esculturas protohistóricas que adornan los cerros del valle, y que poseen una particularidad: sólo pueden ser distinguidas desde un punto exacto, a cierta hora del día y en determinados momentos del año. Sus perfiles se conforman con el juego de las luces y las sombras. Nos dijo Daniel Ruzo que así es generalmente en todo el planeta en las construcciones rescatadas de sitios arqueológicos donde existieron civilizaciones. La mejor época para fotografiar Tepoztlán tiene lugar en diciembre y enero. Desde el kilómetro 68 de la carretera que une a Cuernavaca con la ciudad de México, se aprecia el cerro más importante de los tres conjuntos de montañas que cercan a Tepoztlán: el Chalchiuhtepetl, el Cerro del Tesoro. Nos dijo Ruzo: “Desde la carretera el Chalchi muestra su cumbre de forma piramidal, casi idéntica a la de la Montaña Occidental que está protegiendo las tumbas de los faraones egipcios en el Valle de los Reyes. En todo el planeta las montañas sagradas de cumbre piramidal han sido siempre los templos de la Tierra. Sus masas de roca, homogéneas desde grandes profundidades, se convierten en antenas que condensan las fuerzas telúricas de los cuatro elementos y las fuerzas astrales que reciben por las cumbres. En su interior encierran la caverna en la que surge el agua pura de las tinieblas que ayuda a los hombres a recuperar la salud física, como en Lourdes, y el equilibrio sicológico. Estas cavernas estaban preparadas para proteger la vida de un grupo de parejas escogidas cuando un cataclismo amenazaba al planeta, y guardaban las semillas y los animales domésticos necesarios para que una nueva humanidad pudiera perpetuarse en un planeta devastado. Ese es el tesoro que alberga el Chalchi en su caverna: Un plano secreto y un sistema de mitos y leyendas oculta la entrada de su caverna. El mismo sistema conduce al que ha sido señalado para esa misión, al fin de una edad o humanidad, cuando la apertura del templo es necesaria. Según la leyenda, Quetzalcóatl, quien dio sus primeros pasos en Magdalena Amatlán, pequeño poblado de la municipalidad de Tepoztlán, bajó al infra mundo convertido en perro para sacar los huesos viejos de la Tierra y así repoblar al mundo. El mito del nacimiento de este rey-dios tiene mucha semejanza con el del nacimiento de Tepoztécatl, deidad principal de Tepoztlán, y el de Huitzilopochtli, el dios como oscuro espejo humeante: todos nacen en forma andrógina, de una madre virgen. Para acrecentar el misterio del Chalchi, ciertas fotografías lo muestran como la efigie de un gigante apretando entre sus poderosos brazos al perro de tres cabezas: es el Can Cerbero, el guardián de las puertas del infra mundo que se deja ver a la hora del atardecer”.

http://www.arts-history.mx/sitios/index.php?id_sitio=391660&id_seccion=484347&id_subseccion=405339


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