Poema de islas partidas
Para partir no tenemos ceremonias.
Solamente no miramos atrás.
Podemos dar un beso en los párpados cerrados
de la persona a la que no deseamos abandonar
y decirle al abandonarlos sin deseos
"me bajo a dormir".
Podemos habitar París
y decidir partir desde antes de llegar.
Entonces la habitación se convierte
en puerto, y los puertos
son sólo el umbral entre dos movimientos:
llegar o partir...
pero en un puerto no se permanece.
Besas párpados cerrados en París
agradeces el hospedaje
las vueltas en metro sin extravíos
ni contratiempos
tomas la valija... y partes
haciendo del reloj un instrumento inútil.
Partimos cuando la brújula es nuestra única clave,
nuestra única guía sobre la Tierra.
Partimos sin danzas ni festejos.
Las despedidas se celebran, sí, tal vez...
y con dolor.
Las partidas se padecen, sí, y siempre
dejan huellas
que el mar borra.
Por eso yo siempre parto el mar.
Porque los días son de espuma
porque cuando aprendemos a hablar
el lenguaje del viento sobre las olas
lo único que nos queda es un silencio
y una honda esperanza...
Nos queda la sabiduría de un sol, un mar
y una isla
que llevamos dentro...
esa que somos todos.
Así se partió la Tierra, sin despedidas
en pedacitos...
únicos, algunos anónimos, mágicos,
escondidos, misteriosos...
así partiendo, nos vamos convirtiendo en islas.
Sofía, 12 de junio, 2012, isla de holbox, QRoo.
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento