mensajes 122
(de la selección de Noctambulario)
Encuentro
El cuerpo de los cuerpos – lo que fueron
entre los dos y olvidaron
a veces los recuerda
entre los dos y olvidaron
a veces los recuerda
En una ausencia simultánea
se interrumpen entonces
en sus lugares separados
se interrumpen entonces
en sus lugares separados
Y no saben que viajan
como dos soledades que se citan
en alguna memoria ajena
como dos soledades que se citan
en alguna memoria ajena
que andan sin frentes y sin ojos
como el viento o los ríos
Y no saben si están van a estar o estuvieron
como el viento o los ríos
Y no saben si están van a estar o estuvieron
En sus lugares separados
ambos pierden sus cuerpos
- sin molde el alma flota –
ambos pierden sus cuerpos
- sin molde el alma flota –
mientras el olvidado encuentro dura
mientras el encuentro los recuerda.
mientras el encuentro los recuerda.
Y sin embargo, amor
Pedro Salinas
Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.
yo sabía que al fin iba a quedarme
desnudo en la ribera de la risa.
Aquí,
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.
hoy,
digo:
siempre recordaré tu desnudez en mis manos,
tu olor a disfrutada madera de sándalo
clavada junto al sol de la mañana;
tu risa de muchacha,
o de arroyo,
o de pájaro;
tus manos largas y amantes
como un lirio traidor a sus antiguos colores;
tu voz,
tus ojos,
lo de abarcable en ti que entre mis pasos
pensaba sostener con las palabras.
Pero ya no habrá tiempo de llorar.
Ha terminado
la hora de la ceniza para mi corazón.
la hora de la ceniza para mi corazón.
Hace frío sin ti,
pero se vive.
pero se vive.
Roque Dalton
Ahogándome en ella
Si no es el mar, sí es su imagen,
su estampa, vuelta, en el cielo.
Si no es el mar, sí es su voz
delgada,
a través del ancho mundo,
en altavoz, por los aires.
Si no es el mar, sí es su nombre
es un idioma sin labios,
sin pueblo,
sin más palabra que ésta:
mar.
Si no es el mar, sí es su idea
de fuego, insondable, limpia;
y yo,
ardiendo, ahogándome en ella.
su estampa, vuelta, en el cielo.
Si no es el mar, sí es su voz
delgada,
a través del ancho mundo,
en altavoz, por los aires.
Si no es el mar, sí es su nombre
es un idioma sin labios,
sin pueblo,
sin más palabra que ésta:
mar.
Si no es el mar, sí es su idea
de fuego, insondable, limpia;
y yo,
ardiendo, ahogándome en ella.
Pedro Salinas
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento