El sr. Bendinger, mi gatito. Bajo el sol. Aprendí que la historia no es pasada, es continua, es una huella tras otra, tras otra... y nada, ni el viento ni la arena, pueden borrarlas. Aprendí que si el silencio carece de música es insano y entonces hay que cantar. Aprendí a liberar decenas de palomas que dormían en mi pecho... (yo pensaba que eran burbujas de llanto). Aprendí que si amo vivir en las azoteas, no merecía una habitación oscura, con cobijas heladas ni húmedos muros... Aprendí que desde la azotea, la luna alcanza a oír mis plegarias con más claridad. Una noche descubri que si dormía en azoteas... entonces debía tomar una nueva decisión: salir de mi hogar inventado y construirme un poema a mi medida... Aprendí que el amor tiene muchos nombres: Paciencia, fortaleza, alegría, esperanza, sacrificio, perdón, soledad, ternura, esfuerzo, servicio, respeto, honestidad... Y que yo aprendí a conjugar mi vida en todos los tiempos p...
¡Pero es tan bonito presumir de no tener certezas, mi Sofi!
SvaraEyða¿Dónde te encuentras ahora?
Un abrazo a la distancia