El sr. Bendinger, mi gatito. Bajo el sol. Aprendí que la historia no es pasada, es continua, es una huella tras otra, tras otra... y nada, ni el viento ni la arena, pueden borrarlas. Aprendí que si el silencio carece de música es insano y entonces hay que cantar. Aprendí a liberar decenas de palomas que dormían en mi pecho... (yo pensaba que eran burbujas de llanto). Aprendí que si amo vivir en las azoteas, no merecía una habitación oscura, con cobijas heladas ni húmedos muros... Aprendí que desde la azotea, la luna alcanza a oír mis plegarias con más claridad. Una noche descubri que si dormía en azoteas... entonces debía tomar una nueva decisión: salir de mi hogar inventado y construirme un poema a mi medida... Aprendí que el amor tiene muchos nombres: Paciencia, fortaleza, alegría, esperanza, sacrificio, perdón, soledad, ternura, esfuerzo, servicio, respeto, honestidad... Y que yo aprendí a conjugar mi vida en todos los tiempos p...
¡Ay, Sofi!
SvaraEyðaEstá precioso ¿(a)?. Los gatos son magníficos posando. Me gustan mucho estos momentos. Y tus palabras de allá abajo. Holbox sí que te da muchísima inspiración, textos lindos.
Leí lo de homesitter, ¿eso es niñera o cuidadora de casas?.
¡Besotes desde mi puerto!
Las cosas se están moviendo en esta isla tanto como mi vida. El trabajo es cuidar una casa. Su huerto, su cocina que tanto quiero. Pero sería para venirte esta misma semaana que inicia.
SvaraEyðaAsì que apremia.
Si te va està bien, pero si no, también. Y por aquí o por allá nos vemos, al fin que ya vi que somos de la misma ciudad, del mismo sabor de café.
un abrazo, celeste.