11/junio desde la selva maya

 Detrás de la cabaña
Donde el sendero se pierde en la selva
Un secreto habita escondido
Entre las hojas secas
Y la hierba humedecida por
La lluvia nocturna:

Habita un ave que se llama fe
Que nunca duerme sólo respira
Silenciosa entre toda
La comunidad de aves que
Cantan sin cesar el día completo.

Allí ha estado esa ave
Como un instrumento musical
Extraviado, caído del cielo
Ahí ha permanecido.

Hace unos días llegó una nueva habitante
A la cabaña de la selva
Una mujer silenciosa
Que ha escrito en una gran libreta
El sonido de cada ave que la rodea
Sus oídos se han afinado
Para reconocer al mismo tiempo
Más de una decena de cantos distintos
Más el ruido de los insectos
De las ramas que musitan otros lenguajes.

Y entre todo aquel ruido
Proveniente de los cuatro puntos cardinales
Ella halló en su corazón aquella ave
Silenciosa llamada fe.
Estaba recostada en su hamaca
Preparándose para dormir
En medio de la oscuridad de la noche
Y el cese de los cantos
Cuando al fin descubrió su canto:

Reposando dentro de ella
Dentro de ella
Que reposaba dentro de la selva
Dentro de la selva que también es ella
Llena de cantos
De aves
De insectos
De árboles...

Y todos esta mañana antes de iniciar su jornada
Entonan un hermoso canto a la vida
Reciben el alba,
Reciben la alegría.



Ummæli

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Poemas de Ana Blandiana

Acerca de lo que yo aprendí al caminar entre ruinas: