Invocación de la que sabe a-mar*
Cuando no sé qué decir me escondo entre poemas, y buscándome me busco (me encuentro) habitando una línea.
Se convierte mi vida en una trapecista que pende de una delgada línea en donde juega a la equilibrista solamente para saber si tiene alas...
Mucha vida... pero cuando no hay tiempo para dormir algunas neurónas se estresan, voltean al mar y me dicen Sofía! ahí es donde deberíamos estar.
Pero cuando las personas comienzan a saber de mi existencia, cuando me convierto en presencia y dejo de ser una chica invisible... la que a diario suelo ser...
las personas dicen mi nombre, el mar se aleja y yo no sé decir no, voy a donde me llaman, a correr, a jugar como niña, porque mi trabajo es ser feliz....
A veces lo olvido, a veces me habituo al silencio de mis pasos, a la invisibilidad de mis huellas, a sólo ser un ser para mí, habitante de recuerdos lejanos, perdidos y exttraviados, en muchos que ya no están... que ya olvidé.
Solamente en las noches
escribiendo
he pedido, he perdido.
en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.
he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.
he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.
Coger y morir no tienen adjetivos.
*Alejandra Pizarnik
Se convierte mi vida en una trapecista que pende de una delgada línea en donde juega a la equilibrista solamente para saber si tiene alas...
Mucha vida... pero cuando no hay tiempo para dormir algunas neurónas se estresan, voltean al mar y me dicen Sofía! ahí es donde deberíamos estar.
Pero cuando las personas comienzan a saber de mi existencia, cuando me convierto en presencia y dejo de ser una chica invisible... la que a diario suelo ser...
las personas dicen mi nombre, el mar se aleja y yo no sé decir no, voy a donde me llaman, a correr, a jugar como niña, porque mi trabajo es ser feliz....
A veces lo olvido, a veces me habituo al silencio de mis pasos, a la invisibilidad de mis huellas, a sólo ser un ser para mí, habitante de recuerdos lejanos, perdidos y exttraviados, en muchos que ya no están... que ya olvidé.
Solamente en las noches
escribiendo
he pedido, he perdido.
en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.
he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.
he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.
Coger y morir no tienen adjetivos.
*Alejandra Pizarnik
Ummæli
Skrifa ummæli
hojas al viento